Regala Espacios Familiares

ESPACIOS FAMILIARES: 

UNA PROPUESTA PARA REGALAR

Bonos regalo de Espacios Familiares

Cuando entras en los Espacios Familiares el tiempo se para. Lo primero que escuchas es el móvil del reno con su suave sonido titilante que hace las delicias de los bebés cuando llegan y cuando se van.

Alguien te da la bienvenida y te pide que te quites los zapatos, no solamente por lo cómodo que seguro que estás (casi como en casa) sino porque el suelo también es un lugar de juego, quizás el más importante para los bebés que apoyan su espalda en él o persiguen un objeto gateando por la sala. Para los niños y niñas que caminan, estar descalzos les permite tomar más consciencia de los pasos que dan, les conecta con el suelo, la tierra y les ayuda a ser más precisos en sus movimientos, a fortalecer sus músculos. Desarrollan mejor la conexión neuronal motora corrigiendo los desequilibrios rápidamente. Los adultos les observamos cuando se suben al tobogán o a la pirámide donde acomodan sus pies a los escalones y nos damos cuenta día a día de la seguridad que adquieren.

Cada nuevo juego que inician (construcciones, mesa de arena, meter y sacar, insertar…) les permite conectar una parte de su cuerpo con el cerebro y desarrollar diferentes conexiones neurológicas ¿o quizás todas a la vez? Porque los niños y niñas son ante todo globalidad. Así en el juego disfrutan con todo su cuerpo, ponen toda su capacidad al servicio de un proyecto que solo ellos conocen.

Crecen, y les vemos disfrazarse y mirarse al espejo, llenar la cafetera y hacer como si lo echaran en los vasos, hacer circuitos imposibles por los que siempre descarrilan los trenes, coger los cuentos y ojearlos cada día como si fuera la primera vez que los vieran. Y es que sin duda cada día descubren algo nuevo.

Cuando son muy pequeños, descubren pronto las leyes de la gravedad con toda la variedad de objetos que hay repartidos en los cestos. Y cuando mantenerse en equilibrio ya no es una preocupación para ellos, dirigen la mirada hacia los objetos con los que empezar a imitar a los adultos y más tarde a simbolizar. Su mirada no tiene límites y llega hasta las estanterías más altas donde están aquellos materiales preciados con los que solo pueden jugar cuando está el adulto a su lado.

No pasa el tiempo por los Espacios, aquellos que hace algunos años no querían ni ponerse calcetines para no perderse ninguna de las sensaciones que pasara por sus pies y que necesitaban tener cerca la mirada segurizante de mama o papa, ahora disfrutan de quedarse solos en los Espacios. Es su lugar de refugio, donde el juego no tiene límites porque ya es también pensamiento. Donde se puede hacer de todo (lo que no comprometa la seguridad de los que juegan), donde cada elemento cobra una vida distinta al servicio de la creatividad infantil. Así, el tobogán se convierte en un barco pirata, la cama de los muñecos en hospital de campaña, los elementos de pscicomotricidad en una improvisada selva donde unos fantásticos aventureros encuentran peligros a su medida. El cucú-tras al que jugaban con una tela traslúcida cuando eran bebés ahora es el juego del escondite con todas sus reglas:” el que se la liga cuenta hasta diez… no vale meterse debajo del tobogán porque eso es casa”… Y crean un lenguaje común, que sólo ellos conocen. Porque ahora juegan juntos.

Atrás quedó el juego en solitario de los bebés o el juego en paralelo, tan importante para los inicios de la socialización con los iguales.  Ahora el juego es colectivo y se expande tanto como lo hace su imaginación. Los niños y las niñas se instalan en su juego como en un vida paralela donde expresan con su acciones y con su palabra lo que sienten y lo que son.

Seguimos descalzos, ellos jugando con imaginación pero con los pies en la tierra y nosotros observando, sintiendo en nuestra piel la emoción de cuando éramos niños y niñas y jugábamos como ellos.

Estáis todos invitados a vivir esta experiencia o a regalarla.

Ya sea acompañados por sus adultos de referencia, como ocurre en la propuesta de Espacios Familiares o solos, como es el caso de los mayores de 3 años en ¿Y Si Jugamos?, siempre contamos con propuestas de juego y relación en la que disfrutar un tiempo tranquilo y de calidad en compañía de profesionales que preparan el espacio con los materiales más adecuados a los intereses de los niños y niñas de estas edades.

Más información: http://los100lenguajes.com/bonos-regalo/

 

Bono regalo espacios familiares

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