El control de esfínteres

El control de esfínteres

El control de esfínteres es un proceso complejo que necesita de una maduración neurológica, psicológica y emocional. El proceso madurativo es personal, lo va a realizar cada niño y niña.

La MADURACION NEUROLÓGICA engloba la maduración muscular, imprescindible para conquistar el control de esfínteres. El movimiento autónomo favorece la maduración muscular, por eso el control de esfínteres comienza cuando el bebe sube las piernas y ejercita los abdominales.

La MADURACION PSICOLÓGICA está relacionada con la elaboración de su identidad y de su propia imagen. Es muy importante que los adultos devolvamos al niño una imagen de eficacia, de sentirse capaz, de reconocimiento y aceptación. Promocionamos su autonomía, adaptando nuestra ayuda a la que necesite.

La MADURACIÓN EMOCIONAL supone que el niño tiene que estar dispuesto a hacer la experiencia de separación que implica el control de esfínteres. Se separa del otro y de lo que hasta ese momento es una parte de su cuerpo.

Las educadoras facilitan el proceso

  • Haciendo del momento del cambio de pañal un momento de relación personal y cálida con el niño, dentro de las limitaciones que el número de niños y de educadoras nos presentan. Es un momento para conocerle y descubrir cómo necesita ser acompañado transmitiendole confianza y seguridad.
  • Favorecemos la relación del niño con su cuerpo, con las sensaciones que recibe. No le damos objetos mientras cambiamos el pañal ni cuando está con el orinal.
  • El niño está construyendo en éste momento la imagen de su propio cuerpo y las sensaciones agradables que experimenta en el cuerpo ayudan a la construcción del mismo.Por esta razón, el tacto es suave y delicado,siempre evitando brusquedades.
  • El lenguaje acompaña al niño durante el tiempo de cambio de pañal. Las educadoras escuchan y ponen palabras cuando el niño ha tomado la iniciativa. El lenguaje que utilizamos es preciso, para que les ayude identificar las partes de su cuerpo, y a reconocerse, a reconocer lo que le pasa, respetando sus iniciativas y su interés.

El proceso de la conquista del control de esfínteres comienza con el cambio de pañal respetuoso desde bebés hasta el uso del orinal y el uso del WC. Las variables que tenemos en cuenta en el recorrido que tiene que hacer cada niño son la observación de las SEÑALES QUE INDICAN QUE HA LLEGADO SU MOMENTO PARA INICIAR EL CONTROL DE ESFÍNTERES (por ejemplo: camina y tiene un buen equilibrio, sube y baja solo; tiene interés en quitarse y ponerse el pañal, diferencia el pis de la caca,…) y el INTERES del niño en iniciar este camino, teniendo en cuenta los tiempos que necesita.