Qué es el Juego

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QUÉ ES EL JUEGO

El juego es una actividad muy seria e importante para los niños y las niñas, pero en la práctica pueden producirse algunas confusiones con otras actividades dirigidas por los adultos a las que también, de forma errónea se las llama juego.

Es posible que no esté suficientemente considerada su importancia en el desarrollo cognitivo, afectivo, emocional,… en relación a otras actividades que el adulto propone para que los niños y niñas aprendan ciertos contenidos o adquieran ciertas destrezas.

Nos preguntamos:

¿Qué es el juego? ¿Qué importancia tiene el juego en la vida cotidiana de los niños y niñas  en  relación con otras actividades dirigidas por los adultos? ¿Disfrutan los niños y niñas de tiempos de calidad para el juego?

EL JUEGO ES UN DERECHO DE LOS NIÑOS Y LAS NIÑAS

que es el juego

El juego es un derecho recogido en la Convención de los Derechos de los Niños.  El artículo 28  de la citada Convención recoge el derecho a la educación, y el artículo 31 recoge el derecho al juego. Ambos derechos tienen la misma dignidad y deben ser respetados porque responden a una necesidad esencial constitutiva de la infancia.  

¿Qué es el juego para los niños y niñas?

  • Es una actividad espontánea, se desarrolla por propia iniciativa de los niños y niñas, es libre y autónoma. Está dirigida por el propio interés del niño. Sin la autosatisfacción  por lograr lo que el niño se ha propuesto no hay juego
  • El juego es manera natural de vivir, de actuar sobre el mundo para niños y niñas. Es una función vital, como la respiración.
  • El juego se basa en el principio del placer, placer por el descubrimiento, por el dominio progresivo del mundo y de sí mismo.
  • Todos los niños y niñas sanos quieren jugar y saben jugar a su nivel y con sus propios instrumentos.

¿Por qué el juego libre y autónomo es una actividad importante?

  • Mientras jugamos nuestro cerebro produce endorfinas y por tanto, bienestar y placer. Las CONEXIONES NEURONALES cuando se realizan actividades desde el placer se activan y ayudan a retener la información. Jugar es aprender con pasión. Aprender por puro placer. Es un aprendizaje significativo.
  • El juego es un lenguaje, refleja el mundo interior de los niños y niñas, las huellas de sus vivencias.  Es una actividad que está relacionada con la constitución de la vida afectiva. Satisface sus deseos y necesidades propias. Emerge del propio deseo por conocer y descubrir.
  • Los niños y las niñas repiten en el juego todo lo que les ha causado impresión en su vida,  manejan las ansiedades, miedos, temores, las seguridades que varían según la edad y su momento evolutivo.
  • Les ayuda a pasar de una relación de dependencia a una de autonomía relativa, porque les permite crear sus propias experiencias de acción, en un marco de libertad, dirigido por su propia iniciativa.  
  • Winnicot dice  que el niño que juega es un niño sano. Este juego  debe ser respetado, el niño necesita tener su espacio para crearlo y desarrollarlo.
  • Les permite desarrollar una capacidad interna de imaginación y fantasía base de la capacidad creativa, indispensable para el crecimiento personal, del conocimiento y de la cultura en general.

¿Dificultades que se encuentran los niños y niñas para poder jugar?

  • En algunas ocasiones los niños no encuentran un tiempo de calidad para poder jugar. Los adultos no les ofrecemos el espacio y el tiempo suficiente para que él pueda desplegar plenamente su impulso lúdico, que surge por su propia motivación, por su fuerza interna, por su deseo de conocer.

que es el juegoAlgunas causas

Estamos en una sociedad neoliberal utilitarista y mercantilista, busca eficacia, resultados tangibles, conocimientos académicos, pero sigue persistiendo el fracaso escolar. Muchos adultos consideran que jugar es una pérdida de tiempo.

La situación actual de crisis económica y social genera en las familias   incertidumbre y ansiedad por preparar a los niños y niñas para el futuro.. Esta preocupación nos induce a “ocupar” a los niños en muchas actividades con expertos y en ofrecerles juguetes “tecnológicos” y “didácticos” con los que realizar “aprendizajes importantes” que doten de herramientas para tiempos venideros. ¿Pero nos preguntamos por lo que realmente necesitan en el presente, en el aquí y ahora?.

En algunos ambientes se trabaja con la idea de un niño muy organizado, muy ocupado, siempre haciendo cosas controladas y supervisadas por el adulto. Parece que CRECER se convierte en una CARRERA, se mete a los niños en el “hacer permanente” (Carl Honoré), reduciendo las ocasiones para juntarse con sus amigos sin que un adulto dirija, vigile el juego de los niños y niñas. Se les quita o se reduce al mínimo el espacio de libertad que significa el juego, obviando que la ciencia nos dice que el juego libre, espontáneo y autónomo, es lo más apropiado para desarrollar el cerebro infantil.

La noción de juego se entiende opuesta a la noción de trabajo, el cual se suele asociar a la productividad, rentabilidad, esfuerzo,…Esta dicotomía entre juego y trabajo referida a la actividad infantil es inapropiada. Se desliga del juego de su vertiente gratuita, divertida, satisfactoria, generadora de placer, para hacerle instrumento de desarrollo de habilidades, promover aprendizajes, encorsetarla en objetivos rígidos e inflexibles, distantes de los intereses de los niños y niñas y de su actividad autónoma.

Jerome Bruner, psicólogo y pedagogo estadounidense, gran investigador del juego afirma:  “si recurrimos al juego para obtener otros fines que los del juego en sí mismo se corre un riesgo porque el verdadero juego necesitaría que no existiera limitación por parte de los adultos. Es una actividad libre y voluntaria. El juego por mandato no es juego. El juego proporciona placer. Es una fuente de placer y un medio de expresión, experimentación y creatividad”.

¿Por qué JUEGAN LOS NIÑOS Y NIÑAS?que es el juego

Con el juego libre y autónomo los niños y niñas se apropian del espacio, de los objetos, de las relaciones con los otros, generando un verdadero aprendizaje. Es una acción en la que está involucrado su mundo interno, generan experiencias que le van dejando huella en la globalidad de su ser. El niño y la niña con su acción van generando estrategias cognitivas para resolver las preguntas que se plantean, para comparar resultados, y desarrollar sus propios caminos para aprender. El juego es una forma de usar y construir su inteligencia.

Con el juego construyen su identidad, prueban quienes son ellos, hasta donde llegan sus posibilidades, ponen en juego sus deseos, sus temores y sus capacidades.  No es un ejercicio para… ni un ensayo para…. ni una preparación para tareas futuras, sino una manera de ser en el mundo hoy, aquí y ahora, para los niños, el juego es la vida aunque no toda la vida es juego.

Es un espacio de libertad:

  • Las equivocaciones no están penalizadas, puede fallar sin miedo.  No tiene consecuencias frustrantes para el niño.
  • No es una tarea productiva sino transformadora. No tiene otro objetivo que la actividad lúdica en sí misma, no busca eficacia ni persigue resultados. Es un medio de exploración y de invención.

Es un medio para poder explorar la vida.  Lo que acontece y lo que le afecta como ser humano, el comportamiento de los adultos, situaciones cotidianas o extraordinarias que necesita aprender o que llaman su atención,.. Es un terreno en el que la atención, el ensayo-error, el ingenio, la imaginación y la fantasía lo pueden todo, independientemente del esfuerzo y del resultado.

Les incorpora en el mundo social de los adultos porque tienen que unas reglas obligatorias, pero libremente aceptadas.

que es el juego

Criterios para Elegir una Escuela

criterios para elegir una buena escuela infantil

Llega el momento para las familias de los niños y niñas de cero a tres años, de tomar decisiones en relación a la escolarización de sus hijos/hijas, se aproxima la apertura de plazos para solicitar plaza para el próximo curso.
Cuando una familia decide escolarizar a su hijo o hija en una escuela infantil, la siguiente cuestión difícil de resolver es qué escuela solicitar que cumpla con sus expectativas. Ahí comienza una ingente peregrinación por las puertas abiertas de las escuelas, escuchando, mirando, intuyendo, decepcionándose o entusiasmándose… en busca de la mejor escuela para sus criaturas.
Es una decisión importante porque estamos en una etapa fundante para el desarrollo de las personas, por tanto no da igual el contexto en el que se produce, por eso no es lo mismo una “buena” escuela que una “mala” escuela. Son niños muy pequeños que pasan horas en una institución, en un momento en el que su cerebro, y sus emociones son extraordinariamente plásticos.

Pero ¿cuáles son los criterios para elegir una escuela con un proyecto educativo real que nos permiten diferenciar una buena escuela de otra que no lo es? ¿Qué condiciones se tienen que dar para que la experiencia en una escuela infantil para un niño y una niña de cero a tres años y su familia sea una experiencia significativa?
Una escuela infantil tiene que ser un lugar creado y pensado para responder a todas las necesidades de los niños y niñas, afectivas, motrices, comunicativas, cognitivas,… reconocer y respetar sus derechos, el derecho al juego, a la relación, a desarrollarse a su propio ritmo (sin prisas ni sobreestimulaciones), a actuar de acuerdo a su propia iniciativa, y a que sea respetada.
Algunos aspectos a tener en cuenta:

ACOGIDA

La acogida ¿nos trasmite familiaridad, afecto, sensación de bienestar, un lugar confortable semejante a un hogar o un lugar institucional, en el que resaltan fundamentalmente las normas que rigen dicha institución?
¿La entrada a la escuela refleja la identidad del centro? ¿Produce una sensación personal y original que la distingue de otras escuelas?
El ambiente general es muy importante, porque es el ambiente el que sostiene todas las actividades, favorece los descubrimientos de los niños y las relaciones con otros. Por eso es importante observar si dentro del ambiente general encontramos lugares para que los niños puedan explorar, descubrir, encontrarse con otros para aprender a cooperar y convivir.

LOS NIÑOS TIENEN DERECHO A CRECER EN LUGARES CUIDADOS Y AGRADABLES, lejos de los dibujos infantilizados (Walt Disney, reproducciones de la realidad realizados por la educadora, dibujos…) y sí con reproducciones de obras de arte, fotografías… La armonía en los colores para favorecer la serenidad, la tranquilidad sin caer en la saturación cromática.
¿Cómo son los pasillos del centro, hay propuestas para los niños? ¿la entrada de la escuela permite a las familias permanecer en el centro porque dispone de lugares para quedarse?
¿Hay un clima personalizado, hay imágenes de las experiencias y procesos que viven los niños dentro de la escuela? ¿Hay fotos para identificar sus cosas personales?
Es necesario en la Primera Infancia un clima tranquilo, sereno, de disfrute, en definitiva un respeto a los tiempos de los niños/as. ¿Se transmite mucha prisa con horarios muy marcados y muy rígidos? O ¿se habla de flexibilidad y respeto a los ritmos personales?

PROFESIONALES

FORMACIÓN

Profesionales: formación/titulación, experiencia y formación continua. Estamos en una profesión poco valorada pero muy delicada, para poder ser profesionales competentes en la educación infantil, diseñar contextos de aprendizaje, reconocer las características particulares de cada niño y niña y saber dar una respuesta ajustada a cada uno, observar y respetar los ritmos de los niños y niñas, exige tener una formación de educadores o maestros especialistas en educación infantil y estar en formación continua.

ESTABILIDAD

Existen dentro del sector, debido a la privatización de la escuela pública y las características de la privada, condiciones laborales y salariales que hacen que existan cambios constantes en los profesionales, lo cual incide en la calidad de los vínculos afectivos que se establecen con los niños y niñas y que, en este ciclo deben ser vínculos fuertes y estables.

TRABAJO EN EQUIPO

Un proyecto común solo puede ser real si es construido y revisado por un equipo educativo. Es importante conocer si hay trabajo en equipo porque es lo que da coherencia y solidez al proyecto. La inestabilidad laboral dificulta gravemente el trabajo en equipo.

PROPUESTAS EDUCATIVAS DENTRO DE LAS AULAS

La escuela infantil tiene que dar respuesta real a todas las necesidades de los niños y niñas: cognitivas, motrices, emocionales… dando la misma importancia a todos los ámbitos de desarrollo, nada es banal, nada es rutina en la vida de los niños y niñas en 0-3 años. Los hábitos de vida cotidiana: la alimentación, la higiene y el sueño son momentos privilegiados de relación personal y única con la educadora, en los que se construye un vínculo afectivo fuerte y seguro entre el niño y la profesional que les permite abordar desde la seguridad otros aprendizajes. Ocupan un lugar importante en el día a día de la escuela. Cuanto más pequeño es el niño o niña deben ser realizados de manera más personalizada (no debe darse de comer a los ocho bebés a la vez, sentándolos o inmovilizándolos en sus tronas o hamacas).

¿Cómo comen los bebés individual o colectivamente?, ¿Se facilita la participación de los niños y niñas en el desarrollo de los hábitos de vida cotidiana? ¿Pueden decidir sobre sus gustos y cantidades de comida? o ¿hay una cantidad estándar para todos? ¿qué tiempos se ofrece a los niños, el mismo para todos o ajustados a sus ritmos?
El nivel de autonomía y las características propias de cada edad son los criterios que marcan las diferencias en la organización de las diferentes aulas. ¿Hay evolución en las propuestas de juego que ofrecen las aulas de bebés respecto a la de 1-2 y de ésta en relación a la de 2-3?
La organización de los espacios de las aulas debe ser respetuosa con la actividad y los procesos educativos de los niños. Es aconsejable que estén distribuidas en distintas zonas de juego autónomo para que los niños y niñas puedan seleccionar aquellos objetos y materiales con los que quieren jugar y que les permiten hacer sus propios descubrimientos a través de su acción libre y autónoma basada en su interés personal. Solo a través de la acción construye el pensamiento.

Los espacios exteriores tienen que ofrecer distintos tipos de juego para potenciar los aprendizajes en un entorno abierto. ¿se ofrecen propuestas diversas para que los niños puedan experimentar: espacios con arena, plantas, piedras, arboles, agua…,?, ¿lugares para trepar, esconderse, construir, correr…?
Los materiales que se encuentren los niños en esas zonas cuanto más variados sean más rica será la acción que desarrollen: variados en texturas: tela, madera, cristal, … abiertos en las acciones que proponen, los niños y niñas pueden crear e inventar con ellos (si sólo se ofrecen “juguetes didácticos” normalmente de plástico, de apretar botones,… se cierran las posibilidades creativas). Los objetos de la vida cotidiana y los materiales naturales: tierra, el agua, el barro, la luz,… son una fuente investigación: sonido, forma, tamaño, la temperatura, la textura.

Las propuestas abiertas, ricas, variadas y pensadas para las características de cada edad. Propuestas que les incorporen en el mundo de la cultura: arte, música, literatura, la ciencia y por supuesto el movimiento libre y autónomo en la Sala de Psicomotricidad y en cada aula, como base de su construcción personal.
La actividad dirigida y centrada en hacer fichas más que en la manipulación y exploración, se observa cuando el aula está invadida por mesas y sillas, todo el material muy ordenado y clasificado pero nada a la altura de los niños y niñas. Solo juegan con lo que el adulto decide.

El concepto que tiene la institución sobre como son los niños y cuáles son sus necesidades marca el modelo educativo que ofrece el centro. Si se piensa que el niño es un sujeto de derechos, una persona con capacidades para percibir, moverse, relacionarse con el entorno, y estas capacidades le permiten observar y actuar en él, de acuerdo a sus posibilidades e iniciativas, porque son competentes para ello. O por el contrario pensar en los niños como recipientes vacíos que los adultos tenemos que llenar porque los niños no saben y no pueden. La primera opción permitirá a los niños y niñas construir con su acción sus propios conocimientos y al adulto respetar su iniciativa y acompañar sus procesos, y en el caso de la segunda opción, el adulto dirige y los niños hacen, aprenden por adiestramiento.

FAMILIAS

TRANSPARENCIA

La escuela debe ser una institución acogedora, permitiendo una acceso abierto, organizado y cotidiano de las familias. No es pertinente en las escuelas infantiles, donde se acoge a niños y niñas en sus primeros años de vida, restringir el acceso a las familias utilizando distintas estrategias que no permiten que éstas acompañen a sus hijos e hijas (excusas de los profesionales: se ponen nerviosos los niños, están en actividad y se distraen,… las cuales en el mejor de los casos indican falta de seguridad de esas educadoras/es, y el peor, algo que esconder). Las familias tienen derecho a observar como sus hijos se relacionan, disfrutan y aprenden en otro contexto que no es el familiar. Y por supuesto tienen derecho a despedirse tranquilamente de su hijo e hija, a hacer el transito casa-escuela ofreciendo el tiempo que el niño/a necesita.
La escuela es un lugar de comunicación, reflexión y formación, es necesario que se hayan establecido cauces para que las familias puedan expresar las dudas, incertidumbres, certezas expectativas,… con otras familias y profesionales: tertulias, escuela de padres, … en un clima de cordialidad, respeto y confianza mutua.

COMUNICACIÓN DIARIA

Comunicación con la familia debe ser diaria, verbal y escrita, y sobre todo individual respetando la intimidad de cada criatura. Las informaciones relativas a su persona deben estar reservadas de las posibles miradas de otros, por tanto no deben estar expuestas públicamente (cómo ha comido, dormido…)

Talleres de Abril

¡¡Ha llegado la primavera!! y con ella nuevos talleres de abril.

Tendremos un taller nuevo para los niños y niñas de 1 a 3 años de experimentación con harina; nuestros ya conocidos talleres de Cocinillas y Despertar Musical que gusta tanto a mayores como a pequeños; y por último, como no, veremos crecer el huerto y realizaremos pequeñas plantaciones. ¡¡Animaos!! Es la época.

talleres abril

Las Ventanas de la Escuela

las ventanas de la escuelaHoy en el aula de 2-3, ¡ha ocurrido algo mágico! Un grito de asombro ha llamado nuestra atención. Uno de los niños del aula ha descubierto que mirando los objetos colocados en las ventanas de la escuela el mundo se veía de diferentes formas y colores: los árboles son rojos, el suelo verde, los papás y mamás amarillos… Aceptando su invitación, hemos acudido a observar lo que allí ocurría. Unos movían sus ojos pasando del color al no color, otros lo observaban desde lejos, otros decían que los papás no eran amarillos, entablando así conversaciones de todo tipo en donde las hipótesis de lo que allí estaba ocurriendo brillaban en su máximo esplendor.

La decoración de las cristaleras suscitan y permiten tener una visión de lo que pasa en el mundo exterior, desde la perspectiva que da la seguridad de un espacio conocido, en donde el niño puede transformar la percepción de la realidad e imaginar que los objetos que están en el otro lado pueden tener diversas formas y colores, creando historias sobre ello, favoreciendo la imaginación     y creatividad de un mundo nuevo que comienzan a descubrir.

las ventanas de la escuelalas ventanas de la escuelalas ventanas de la escuela

 

 

Los Bebés Piden Respeto

“Los Bebés piden Respeto” Artículo de Marta Nieto para EL PAÍS  (Extra-Colegios)  13-Marzo-2016

Los BEBÉS piden respeto

 

La educadora deja de ser el centro del aula, es una guía, acompaña el proceso natural del aprendizaje.

Sin gritos y sin prisas, sin obligaciones, pero con guía, cariño y dedicación. Así son las escuelas que buscan para sus bebés los padres más conciencias. Y cada vez son más los que desean otra forma de educar para el periodo 0-3 años. ( debería aunar 3 a 6 años también) Una etapa no obligatoria pero de gran importancia en el desarrollo futuro. “Hay familias jóvenes a las que no les vale cualquier cosa. Van buscando algo que respete el desarrollo natural de los niños. Y, sobretodo, no quieren lo que tuvieron ellos”, comenta Pilar García Sanz, directora de la escuela infantil LOS 100 LENGUAJES, una cooperativa privada de Arganzuela.

“Las familias ahora tienen los hijos de manera más consciente y eso hace que se interesen más por la educación que quieren para ellos” Prosigue García Sanz. “Y buscan alternativas de más libertad y autonomía, no en el hacer, si no en el pensar”. “la gente cada vez tiene más cultura y está más informada. Y dan mucha importancia a una crianza respetuosa”, Opina Diana Pérez, directora de la escuela infantil Patas Arriba, en Rivas-Vaciamadrid. Las redes sociales e Internet, con madres bloqueas, han contribuido a difundir este tipo de educación.

Montessori, Waldorf, Reggio Emilia, Pickler… , distintos métodos que inciden en la autonomía del niño y que está en boga. Ahora también para 0-3 años. Aunque no exista ninguna escuela pública infantil que lleve el nombre de alguna de estas pedagogía, si que se aplican en mayor o menor medida.

LA CLAVE

Respetar es la palabra clave. Respetar los tiempos de los niños, los procesos de crecimiento, su evolución natural, sus intereses en cada momento. Hasta cambiar un pañal puede hacerse de forma respetuosa ( e influir en el aprendizaje). La educadora ( son mayoría mujeres) es una guía, deja de ser el centro del aula, acompaña al niño en su proceso de aprendizaje.

“Ofrecemos diferentes propuestas para que el niño explore según  lo que le apetezca en cada momento”, Explica Diana Pérez. Pero ese pequeño no está dejado a su libre albedrío. “No podemos decirles a los niños que lo pueden hacer todo, porque eso no es educación para la vida. Tienen que tener límites”afirma Pilar García Sanz.

La participación activa de las familias es algo básico. “Una escuela que deja entrar a la familia en el aula hace comunidad educativa”, dice Diana Pérez ” Una escuela no tiene sentido sin la Familia”, resume Blanca Avanza, directora de Los Juncos, en Vicálvaro, y presidenta de la Asociación Madrileña de Escuelas Infantiles de Gestión Indirecta (AMEIGI). No se trata solo de elegir la forma de educar a tu bebé, sino de implicarte en ella con los docentes y entender sus métodos. Hay mucha libertad, pero nada está dejado al azar.

CONTRA VIENTO Y MAREA 

“El equipo educativo es el motor de la escuela”. Lo dice bien claro Blanca Avanza, presidenta de AMEIGI “El educador necesita estar muy formado, saber lo que tiene que hacer, porque educar en libertad no es fácil. No hay formación oficial. Nosotras buscamos nuestra propia formación” Prosigue Pilar García Sanz”

ES gracias a la implicación de las docentes por lo que salen adelante proyectos innovadores. Son ellas las que  organizan seminarios y talleres “Una vez al mes celebramos el seminario Pikler, con la colaboración de AMEIGI, para todas las educadoras de la comunidad de Madrid que quieran acudir” explica García Sanz. Ella resume esta pedagogía en dos puntos fundamentales: movimiento libre y una relación afectiva extremadamente cuidadosa con el niño.

La implicación de las educadores se mantienen a pesar de los duros tiempos que vive las escuelas infantiles desde que en 2008 la Consejería de educación cambió los requisitos para la adjudicación de estos centros y abrió la puerta a empresas de otros ámbitos al primar los precios por encima del proyecto educativo.

Los BEBÉS piden respeto

Los Límites y la Educación Respetuosa

La principal actividad en la que están ocupados los niños  y niñas en sus primeros años de vida comienza con el nacimiento, descubrir quienes son, que pueden hacer y donde están sus límites, construir su subjetividad, su identidad personal. Esta gran tarea es posibilitada por la madurez biológica y neurológica, por la relación que establece con sus figuras de referencia por el descubrimiento de su propio cuerpo,  y por la acción libre y autónoma que realiza con los objetos y materiales que se ofrecen en su entorno.

La acción de los niños y niñas es la vida y los límites y la educación respetuosa forman parte de la vida. No son un restricción son una condición de la vida:

  • El primer límite es como es acogido por su entorno de referencia, el niño tiene más difícil la existencia sin la mirada de otro que le escucha, tiene en cuenta sus manifestaciones,… desde la perspectiva de que necesita esa relación para su construcción personal. Este límite no es determinante, pero el niño tiene que arreglárselas con esta relación.
  • El siguiente límite, su límite corporal. La diferencia entre lo que son y lo que no son, lo interno y lo externo.
  • Y a la vez comienza un desarrollo que será más limitado en lo corporal, en la acción, en lo emocional, en lo social dependiendo del tipo de crianza que promueva su entorno familiar. Está mas limitado el niño que no vive el desarrollo postural desde el movimiento libre, que se le mantiene inmóvil en posturas que no haya conseguido por sí mismo, que tiene un adulto que trata de enseñarle lo que puede aprender por sí  mismo, que le dice como tiene que hacer, con que tiene que jugar, como son las cosas antes de que las descubra. Esta criatura crece con más límites corporales, cognitivos y emocionales.

Cuando nos situamos dentro de la educación respetuosa, nos planteamos el respeto a sí mismo, a los otros, al entorno, y los adultos somos responsables de generar ambientes en los que se puedan desarrollar los procesos internos que viven los niños en interacción con los otros y con los objetos. El respeto a su persona como ser competente y capaz, respeto a su libertad de movimiento, respeto al juego libre y autónomo, una relación basada en la escucha, en la presencia. Respeto a sus tiempos de  maduración (no resolverles lo que pueden resolver por sí mismos, no acercarles un objeto al que ellos pueden acceder, no decidir nosotros con lo que quieren jugar…).

LOS LÍMITES Y LA EDUCACIÓN RESPETUOSANuestro objetivo con esto es favorecer la construcción personal de cada niño y niña, permitiéndoles descubrir quiénes son, que saben, que pueden, siguiendo su propio proceso de desarrollo desde su iniciativa, para que se sienta competente, y viva confiado. Y en este proceso son muy importantes los límites porque el respeto se vive sintiéndose respetado, no respetaríamos a los niños, les estaríamos traicionando si les decimos que se puede todo, que no hay barreras porque no estaríamos EDUCANDO PARA LA VIDA.

El significado que los límites han tenido en nuestra propia tradición y en nuestra propia historia, si se han vivido como prohibiciones, amenazas, requerimientos,… sin tener en cuenta las propias necesidades hace, a veces, que exista el rechazo a los límites y se vivan como una cuestión problemática cargada de dudas y malos recuerdos.

El tema de los límites es algo que se hace presente y se vive a veces de forma tensa por parte de las familias, por un lado: desean evitar que sus hijos/as se sientan perjudicados por una limitación y a la vez, consideran que es su responsabilidad que los niños y niñas comprendan el mundo en el que viven lo antes posible, y para ello utilizan mucha palabra para justificar su actuación  (Yo te dejaría pero es que x te va a regañar). Tienen miedo a no  relacionarse con sus  hijos/as de forma distinta,  con más libertad de ellos han experimentado, miedo a no ser respetuoso y por eso menos querido, o a no cumplir el estándar de la educación en libertad. Y por eso, resulta más sencillo transigir con rapidez que plantearse un límite de forma consecuente (niños que gritan y patalean porque quieren X y además está convencido de su victoria porque sabe que su madre no quiere quedar mal delante de otras personas).

LOS LÍMITES Y LA EDUCACIÓN RESPETUOSA¿Qué ES UN LÍMITE?

Es una barrera,  que le dice al niño “por aquí no puedes pasar, y si pasas habrá consecuencias”. Es un faro con una luz que orienta a los niños y niñas que comienzan a navegar en el mar de la vida, aportándoles la seguridad de tener una guía que advierte de las rutas por las que se puede transitar sin peligros, y de las consecuencias de no hacerlo, pero salvo en el caso de la seguridad física, permitiendo elegir y dando opciones. Poner límites  es ofrecer a los niños y niñas un instrumento para que puedan organizar sus deseos, emociones, conceptos, ….

Los adultos cuando llegamos a un lugar desconocido y no sabemos las reglas nos podemos sentir inseguros y estresados, pero si alguien nos explica lo que está permitido y lo que no, nos tranquiliza y nos permite planear y utilizar mejor nuestros recursos, ya que no tenemos que perder tiempo en descubrir las reglas. Cuando los niños empiezan a descubrir el mundo les pasa lo mismo, no tienen idea de lo que pueden hacer y lo que no.

¿Por qué SON IMPORTANTES LOS LÍMITES?

  • Sin límites claros los niños se sienten inseguros porque son desconocedores de cómo funciona la realidad, no solo la realidad física sino la realidad social y afectiva. Los niños sin límites se sienten desbordados por sus propias emociones que no pueden contener porque no tienen todavía la seguridad suficiente

Es muy importante para poner los límites que los adultos estemos convencidos de que forman parte de la vida y de que los niños los necesitan para moverse en un terreno seguro. Los límites claros son más respetuosos con los niños y niñas, que otras estrategias  que llenan de palabras, justificaciones, pretextos… lo que en definitiva  es “por aquí no puedes pasar” (por ejemplo cuando una criatura quiere acompañar a su familiar de referencia a un lugar al que no puede ir, el familiar sabe que si le dice NO PUEDES VENIR claramente, la criatura no lo va aceptar, y comienza un periplo de explicaciones en las que se enreda para al final terminar marchándose sin que se de cuenta).

¿Es este modo de actuación respetuoso con la criatura?, ¿No hubiera sido más honrado con ella formular claramente el  límite claro, con una explicación sencilla adaptada a su nivel de comprensión?, ¿Qué nos mueve a no fijar los límites claros, y a buscar otras estrategias que traicionan la confianza de los niños/as, saliendo sin avisar, no expresando claramente lo que puede y lo que no?, ¿nos mueve el dolor que nos produce ver la reacción de malestar, enfado, rechazo a los límites que les marcamos?, ¿nos quedamos más tranquilos si no vemos lo que pasa?

LOS LÍMITES Y LA EDUCACIÓN RESPETUOSALos límites son imprescindibles para poder orientarse en el mundo exterior y para actuar con libertad, tener la posibilidad de decidir. Crecer es aprender a tomar decisiones y el tipo de decisiones depende de su madurez. Los niños y niñas de estas edades pueden tomar decisiones sencillas, en las que las opciones sean pocas, claras y relacionadas con su vida cotidiana, sus acciones, su mundo cercano, y de este modo, irán construyéndose como una persona con capacidad crítica y con libertad.

Los límites están directamente relacionados con la socialización de los niños. Educan para la vida. La clave de la socialización es la interiorización de unas conductas que sean apropiadas para las necesidades y deseos propios y para las necesidades y deseos de los otros. Que sea capaz de entender que los demás también tienen deseos e intereses y ser capaz, y poco a poco con el acompañamiento del adulto, armonizarlos con los de los demás. Este es el requisito para que pueda vivir en paz consigo mismo, encontrar su sitio en el mundo.  

Ante un límite… ¿CÓMO PUEDEN REACCIONAR EL NIÑO Y LA NIÑA? ¿Y cómo puede ACOMPAÑAR el  adulto?

La vivencia de los límites puede implicar la expresión por parte del niño malestar, rechazo, enfado… pero los adultos tenemos que aceptar este  sentimiento, sin intentar desviar la atención, que se le respete su derecho a protestar, sin disuadirle de sus sentimientos ni de sus pensamientos. Esta es una de las consecuencias para los adultos de ser responsables del acompañamiento al desarrollo de los niños y niñas desde una actitud de respeto.  Si no permitimos que los niños se expresen y se sientan reconocidos en esa expresión,  se irán llenando de de experiencias no asimiladas que no favorecerán su salud emocional.  Nosotros como adultos convencidos de que ese límite es necesario su estallido no nos presiona para levantar el límite, simplemente aceptamos sus sentimientos sin tratar de convencer.

La expresión de malestar por parte del niño/a no sería aceptable si se convierte en una agresión hacía si mismo (golpeándose), hacía otras personas, o hacía los objetos.  El niño está desbordado y habría que contener de manera firme, limitar la acción y expresar “esto no te lo puedo permitir”, “yo estoy para cuidar que no te hagas daño y para no permitir que me hagas daño a mi ni a los objetos”. Esto es tomarse en serio a los niños y niñas en lo que son, en lo que pueden en cada momento, en su capacidad de aprendizaje, y  no pensar que cuando sean mayores “ya aprenderán”.

Esta actitud le hace sentirse seguros sintiendo que puede fiarse de los adultos porque tiene un marco de referencia estable (las cosas ocurren siempre de la misma manera, siempre que intento golpear o golpearme tengo el límite firme del adulto que cuida de mi) y esto le ayudará a buscar otro tipo de experiencias que también conllevarán sus propios límites.

Al poner el límite el adulto no tiene que expresar autoridad ni poder y si expresar claramente la realidad objetiva. Es una transmisión pacífica por eso el adulto le dice al niño “no puedo permitírtelo” con una explicación sencilla y que no se repite y repite, los niños entienden con mucha facilidad.

Los adultos que estamos situados en una relación respetuosa con el niño, en relación al ámbito social:

  • Le ayudamos a superar sus dificultades (“ahora la pelota es de X porque la tiene él, cuando la deje puede ser tuya”, mientras tanto vamos a buscar otra cosa que te pueda interesar”).
  • Una actitud respetuosa supone dar pasos muy graduales, poco a poco, observando como el niño va integrando determinadas actitudes, pero dándoles el tiempo que necesitan.  Le vamos introduciendo en las normas sociales relacionadas con la alimentación, la higiene, el sueño.
  • Ofrecemos el apoyo para que el niño y la niña tenga tiempo para expresar sus deseos y necesidades (no nos adelantamos), ofreciéndole un tiempo y un espacio razonable, para que sea capaz de vivir su competencia, pero no permitimos que no haya un respeto a los intereses y deseos de los otros.

LOS LÍMITES Y LA EDUCACIÓN RESPETUOSAA veces los niños y niñas regatean con el adulto y hacen lo que saben que no pueden para descubrir su reacción y confirmar si el adulto es fiable. Por ejemplo, si hemos establecido una norma, no tirar la comida al suelo, y el niño lo hace, nuestra actitud puede ser decir sin enfado:  ¡Ah ¡ si tiras la comida al suelo entiendo que ya no quieres seguir comiendo ¿es eso? ¿Me llevo ya tu plato? Y le damos la oportunidad de que siga comiendo pero le hemos expresado la norma sin violencia, claramente para que él tome nota y tome la decisión de si quiere o no seguir con la comida, si lo vuelve hacer simplemente le expresamos ¡Ah! vale lo entiendo me llevo tu plato porque parece que has terminado de comer porque estas tirando la comida al suelo).

¿SON NECESARIAS LAS CONSECUENCIAS?

Los límites tienen que tener una consecuencia, para permitir a los niños decidir y responsabilizarse de sus acciones, por ello la consecuencia tiene que ser anunciada y además tiene que haber una relación entre la consecuencia y el límite puesto: si un niño estropea un libro, es difícil para ellos aprender a utilizar bien los libros, pero el adulto está para acompañar ese aprendizaje y decirle “esto no se puede”. Podemos sugerir algo para compensar, si quieres hacer papelitos tienes aquí revistas viejas pero el libro no puedes estropearlo. Si el niño continúa destrozando el libro, le podemos decir que vemos que solo puede leer los libros cuando yo esté aquí contigo, así que lo voy a guardar hasta que pueda acompañarte, y la consecuencia es que el libro va a un estante donde el niño no los alcanza. La tarea del adulto en esta ocasión es impedir que esto pueda ocurrir. La consecuencia tiene que ser cumplible. Al establecer límites ofrecemos a los niños seguridad, confianza y la posibilidad de corregir sus errores. Los límites promueven la responsabilidad, pero no la inflexibilidad, una consecuencia se puede saltar si hay una razón y si se explica a los niños y niñas (por ejemplo: “normalmente no te permito que andes descalzo porque el suelo está frío pero hoy veo que tienes mucho interés en no ponerte los zapatos y la calefacción ha calentado más la habitación”).

Los límites son importantes porque transmiten al niño una imagen de profundo respeto, ayudándoles a descubrir cuál es el marco de funcionamiento para que pueda vivir seguro.

TALLER DE ARTE: Coloreando las Nubes

coloreando las nubes¡¡¡Comienza el taller!!! Para entrar en materia comienzan viendo unas imágenes relacionadas con la ESPUMA: la espuma de un simple café, la espuma al chapotear en el baño, la espuma de las olas de mar… todos van comentando lo que ven, hasta las nubes se parecen a la espuma. Pero se dan cuenta que al reflejar el sol en ellas van cambiando de color, tiñéndose como lo hace un arco iris e introduciéndose en el sorprendente mundo de: Coloreando las Nubes.

coloreando las nubesAl darse la vuelta ven a lo lejos un espacio preparado sólo para ellos y sus familias, con bandejas que contienen una sustancia blanca. Poco a poco se van aproximando, unos se animan rápidamente a manipular y explorar este elemento, mientras que otros están más reticentes. ¡¡Es ESPUMA DE AFEITAR!! Se van respetando los ritmos de descubrimiento y exploración de cada niño, dejando tiempo, dejando que cada uno exprese a su manera esta experiencia nueva para ellos. Una explosión de sensaciones inundan la sala, color, textura, temperatura, olor… todo se mezcla dentro de ellos. Muy pronto surge el deseo de tocar e investigar el material con sus manos, y embadurnadas hasta los codos las muestran llenos decoloreando las nubes alegría y expectación. 

Ya es hora de añadir un elemento nuevo al taller que les encanta: “el color”. Poco a poco un hilo amarillo, rojo o azul vatiñendo la espuma y produciendo un efecto asombroso, llenando sus caras de sorpresa y curiosidad por seguir experimentando los cambios que se van produciendo.

Y para llevarse un gran recuerdo del taller se ofrece la oportunidad de crear un cuadro con espuma de color que ellos mismos mezclan. Rápidamente  se ponen manos a la obra cada uno con lo que más le apetece pintar unos eligen el pincel, otros las paletas y otros las propias manos.

Resultando toda una experiencia donde disfrutar y dejar volar la creatividad y la imaginación.

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Espacio Familiar

Espacios FamiliaresEL ESPACIO FAMILIAR: Un servicio educativo para la primera infancia

En la actualidad existe una  gran diversidad de tipologías y necesidades familiares fruto de los cambios que se producen en la realidad social y cultural. La sociedad actual es plural y en ella conviven estructuras familiares muy diversas que dan lugar a requerimientos y necesidades diferentes en relación a la atención de los niños y niñas. Esta realidad plural aconseja la conveniencia de diversificar y flexibilizar la oferta educativa, creando servicios educativos que se ajusten a las nuevas demandas y necesidades familiares.

En la actualidad existen familias que prefieren que sus hijos permanezcan principalmente en casa, pero esto no significa que no vean la necesidad de que su pequeño frecuente durante algún día por semana, algunas horas  algún espacio donde ampliar sus experiencias, jugar y relacionarse con otros niños y niñas.

Es por esto que hemos abierto en Madrid “Los Espacios Familiares” de la Cooperativa No Me Bajo de las Nubes. Son un servicio educativo, que se crea con una perspectiva de flexibilidad para dar respuesta a las diferentes realidades de la vida familiar. Este servicio es fruto de la práctica educativa consolidada en la Primera Infancia, la reflexión teórica y la voluntad de dar respuesta a las nuevas necesidades de una sociedad cambiante en la que coexisten una diversidad de modelos familiares y una demanda  de apoyo a la labor educativa familiar.

¿QEspacios Familiaresué FUNCIÓN tienen el Espacio Familiar?

  • Colaborar en que el niño construya su propio desarrollo, construya su propia identidad, que pueda ser el mismo. El niño se construye en la acción y descubre quién es el: que puede, que sabe, que quiere.  Un niño capaz, autónomo y  seguro de si mismo.
  • Apoyar la tarea educativa familiar

¿Qué ofrecen los espacios a los niños y niñas?

  • Un entorno estructurado con intencionalidad educativa, un espacio creado a la medida de los niños y niñas y que ellos reconocen como tal,  rico, bien organizado, que aporta una amplia gama de posibilidades en el juego y en las relaciones. Un contexto de desarrollo.

¿Cómo?

  • Con una distribución del espacio y una selección de materiales que sugiere y facilita actividades de interés para el desarrollo de los niños y niñas a través del juego libre y autónomo. Un ambiente de respeto a sus tiempos, a sus procesos, con  una mirada que les reconoce como “sujetos de acción” y no sólo de reacción a las peticiones de los adultos. Cada niño decide qué hacer con cada material, cómo explorarlo, cómo usarlo y  si lo comparte para crear un juego con otros. La intencionalidad educativa está en el ambiente, decidiendo qué tipo de materiales ponemos a disposición de los niños y niñas de las diversas edades y cómo se ubican de forma que permitan el desarrollo de acciones importantes para su aprendizaje.
  • Dan sus primeros pasos en la socialización en grupos pequeños, de 8 niños y niñas, en los que conviven criaturas que por características personales y  momento evolutivo, tienen necesidades e intereses  distintos, y esto les lleva a vivir sus primeros conflictos, en la relación con los otros, a contrastar y descubrir sus deseos con los deseos de los demás, pero también a compartir y disfrutar de las primeras complicidades, que enriquecen su propio juego. Es necesario un acompañamiento ajustado a cada uno.
  • Toda la experiencia  la realizan acompañados Espacios Familiaresde sus familiares y de profesionales de la educación infantil.  La función de los profesionales es estar disponible para los niños y para las familias, observar los procesos que viven los niños y niñas,  realizar pequeñas intervenciones que ayuden a las criaturas a encontrar el sentido a lo que están haciendo, hacerles alguna pregunta que les ayude a pensar sobre su acción, tratar de entender las necesidades de los niños y niñas, ofrecerles los recursos, y estar e intervenir cuidando los pequeños detalles.

¿Que ofrecen a las familias?

  • Un espacio para que las familias puedan compartir experiencias con su hijo/a, observar como juega y se relaciona en un ambiente diferente al familiar, percibir las capacidades de sus hijos e hijas,  conocer y valorar las acciones que realizan en otros contextos con diferentes niños y  adultos.
  • Un espacio en el que padres y profesionales podemos  compartir dudas, preocupaciones, opiniones, expectativas sobre crianza y educación,  desde el  respeto a la diversidad de las prácticas educativas familiares porque no existe un único modelo educativo válido. Los valores y cultura de cada familia dan lugar a prácticas educativas diversas, tan pertinentes unas y otras desde el punto de vista del desarrollo infantil.
  • Asistencia a debates, tertulias, encuentros… para apoyar la tarea educativa familiar.

 

Espacios Familiares Espacios Familiares            Espacios Familiares

 

REFERENCIAS:

http://los100lenguajes.com/espacios-familiares/

http://w110.bcn.cat/portal/site/Infancia/menuitem.eb1d5c7204c5d49fb552b552a2ef8a0c/?vgnextoid=4468a5adb84f9210VgnVCM10000074fea8c0RCRD&vgnextchannel=4468a5adb84f9210VgnVCM10000074fea8c0RCRD&lang=es_ES

http://www.ziga-zaga.com/es/espacios-familiares

 

El Movimiento Libre

Movimiento libre

¿Qué APORTA A LOS NIÑOS Y NIÑAS EL MOVIMIENTO LIBRE? ¿Por qué ES IMPORTANTE NO INTERVENIR DIRECTAMENTE EN EL MOVIMIENTO DE LOS NIÑOS Y NIÑAS? ¿ Es que se han puesto de moda los autores como Pikler, Agnes Szanto… que promueven el movimiento libre? ¿Por qué  preocuparse tanto de este aspecto del desarrollo si de todas formas van a caminar, desplazarse, sentarse…?

No creemos que sea una moda, es que como acompañantes del desarrollo de los niños no sólo importa QUÉ HACEMOS, sino CÓMO LO HACEMOS.

Emmi Pikler y Wallon coinciden en que la motricidad no es un hecho biológico exclusivamente, sino que es un fenómeno relacional, es la puesta a prueba de la propias capacidades, la búsqueda del otro, es el placer del encuentro y la alegría de la separación, es la base de la organización de la inteligencia, esto sólo se produce a partir de la emoción. Lo biológico y lo social desempeñan un papel decisivo en el desarrollo” Noemí Beneito

El movimiento libre favorece el crecimiento de niños más autónomos, con más conciencia de sí mismos y de sus posibilidades, más críticos, el adulto no les dice lo que tienen que hacer, no les moviliza o inmoviliza, no impone posturas, pueden desarrollar y desplegar sus posibilidades en el aquí y en el ahora, sin prisas, respetando sus tiempos en el desarrollo postural.  Obedeciendo a su deseo interno de conocer y conocerse, de hacer haciéndose.

¿Qué descubrimos cuando permitimos a un bebé ser autónomo, a un bebé en libertad?

  • Niños tranquilos y atentos, capaces de sostener la continuidad de una acción, sin necesidad de ser estimulados para ello.  
  • Bebés con iniciativa, buscan lo que les interesa, y desarrollan una mayor capacidad de manipulación de los objetos, mejor coordinación visomanual,  porque un niño acostado sobre la espalda como primera posición, realiza todos los movimientos de los miembros superiores desde el hombro y esto favorece la manipulación. No dependencia del adulto en el juego.
  • Mejor nivel de comunicación porque son niños serenos, tranquilos, concentrados en su acción. Pueden esperar, entienden una mirada, una palabra del adulto.
  • La conquista de su desarrollo postural de manera personal, aseguradora, no se ponen en peligro, son conscientes de sus límites, prueban y cuando sienten el dominio corporal equilibratorio se lanzan.

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¿Qué ocurre con los niños y niñas en los que los adultos han intervenido en la conquista de sus posturas?

  • Niños a los que se les ha sentado antes de que pudieran sentarse por sí mismos: son criaturas atrapadas en la postura porque no pueden deshacerla, esto les produce una situación de angustia, una vivencia de no sentirse competentes y de dependencia de los adultos. Es el adulto el que tiene que movilizarles porque todavía ni su esqueleto, ni su musculatura está preparada para sostenerle, pudiéndose producir una “cifosis” en la espalda.  
  • Sin embargo no está pudiendo desarrollar las competencias que si tiene en ese momento: pasar de la posición boca arriba, a la de costado y volver a la inicial, voltear, pasando de la posición ventral a la dorsal, reptar sobre el vientre… Con estas posiciones va desarrollando la percepción de su propio cuerpo, sus puntos de apoyo y va desarrollando su musculatura.
  • Niños que caminan por el empeño adulto: criaturas a las que se ha puesto prematuramente de pie, los adultos las llevan de los dedos, las sueltan para que caminen cuando todavía el desarrollo del equilibrio no les permite realizar esas acciones y se sienten profundamente inseguros, porque no son capaces de controlar su cuerpo. La inestabilidad en las posturas les provoca ansiedad, angustia, miedo, inseguridad, inhibición del pensamiento, siente la imperiosa necesidad de recuperar el equilibrio.

 

EL ACOMPAÑAMIENTO DEL ADULTO

  • ¿Qué necesidad de poner a los niños en una situación de una vivencia desagradable, que les provoca inseguridad?¿Por qué tenemos tanta prisa los adultos en que crezcan los niños? ¿Por qué no podemos respetar sus tiempos? Hay un sabio refrán japonés que dice “Los árboles no crecen tirándolos de las hojas”, la naturaleza  nos enseña el camino favorable que se puede recorrer para acompañar a los niños y niñas en su proceso de desarrollo.
  • Desde nuestra posición acompañar es permitir que el niño desarrolle sus propias estrategias, porque esto será lo único que le permitirá el conocimiento de si, del otro, del entorno, y  uso ajustado de sus capacidades reales.
  • Dar valor a su actividad autónoma no significa DEJAR SOLO A UN BEBÉ, sino permitirle que a partir de su propia iniciativa genere cada vez más actividad libre y que ella sea la fuente de la estructuración psíquica y física. Cada gesto, cada movimiento voluntario le permite reconocerse, pensarse, pensar en los otros, pensar en aquello que le falta y salir a la búsqueda de lo que le interesa.
  • Acompañar es también “AFINAR LA MIRADA PARA FASCINARNOS AL SER TESTIGOS DEL SER, ESTAR Y HACER EN EL MUNDO DE UN NIÑO”. Observar la curiosidad de un bebé puede ser apasionante y es allí cuando aprendemos que un bebé no necesita ser enseñado, aprende por sí mismo y esto será lo que le brinde la seguridad interna.

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