El Pensamiento Lógico-Matemático

El pensamiento lógico-matemático

EL PENSAMIENTO LÓGICO-MATEMÁTICO EN LOS PRIMEROS AÑOS DE VIDA

“Las matemáticas forma parte de la vida cotidiana de los niños y niñas desde edades muy tempranas”, frase del  libro “Vivir las matemáticas” de  Mª Antonia Canals, maestra y licenciada en Ciencias Exactas.

¿Qué significa esta frase en el día a día de los niños y niñas de 0 a 3 años y en su proceso de desarrollo?

La actividad autónoma y el juego libre que los niños y niñas realizan desde los primeros meses de vida, la exploración de los objetos con todos los sentidos les permiten descubrir desde bebés las cualidades de esos objetos (tamaño, forma, peso,.. ) desarrollando acciones que activan su pensamiento y que le llevan a ajustar la acción a las características de esos objetos que están manipulando. De este modo un pensamiento matemático vivo donde el cálculo es un instrumento de acción sobre las cosas (calculan por ejemplo como tienen que agarrar cada uno de ellos según su forma).

El pensamiento lógico-matemático está en estrecha relación con las acciones que realizan el niño y la niña con su propio cuerpo, los objetos, en relación con los otros. Algunos ejemplos:

  • Las cantidades 1 y 2 son descubiertas muy pronto por los niños y niñas muy pequeños  porque las descubren en su propio cuerpo: lo primero las dos manos, herramientas fundamentales para la manipulación de los objetos, la boca, dos ojos, dos pies,…
  • Un bebé que manipula dos pelotas, encuentra semejanzas en el color, en la dimensión, en el olor. A su vez, las puede comparar con otras pelotas diferentes y si las lanza puede observar si tienen iguales o diferentes desplazamientos.
  • El movimiento libre les permite desplazarse por el espacio, construir las distancias, vivenciar los conceptos cerca lejos, descubrir los desniveles, experimentar el arriba-abajo, dentro-fuera, conquistan el espacio primero en el plano horizontal y después desde la verticalidad. Les aparta otro punto de vista de la realidad, “mirar desde arriba”, la forma de los objetos, las posiciones y las relaciones entre ellos, son un nuevo descubrimiento.
  • Esta vivencia corporal del plano vertical la trasladan a los objetos, por ejemplo las construcciones, en las que se pone en juego la relación entre las distintas piezas, el equilibrio, el peso, …
  • Las actividades de la vida cotidiana como “poner la mesa”, les obliga a realizar correspondencias un plato, un vaso, un cubierto, una servilleta, para cada comensal constituye para los niños y niñas una operación matemática compleja para su edad, ¿sobran? ¿faltan?, ¿están todos?…
  • A través de la relación con los objetos van descubriendo las características de los mismos, las semejanzas y diferencias y realizan clasificaciones en base a distintos criterios, por ejemplo: color, forma, tamaño, … y otros que ellos mismos descubren.

Estas sencillas experiencias y otras que practican en la vida diaria les aportan un bagaje fundamental para poder ir complejizando las experiencias matemáticas.

Los niños y niñas desarrollan todos estos conocimientos a partir de la actividad autónoma y el juego libre, pero necesitan que los adultos que les rodean (familia y profesionales) les preparemos un contexto de juego bien equipado para que puedan hacer sus descubrimientos, con una selección de objetos y materiales que les permita explorar distintas texturas, distintas formas, distintos tamaños, distintos materiales,… y que estén disponibles para acompañar estos descubrimientos poniendo palabras que les ayuden a construir los conceptos (“veo que has hecho una torre muy alta”, “Has lanzado la pelota y se ha ido lejos”, pero sin decirles lo que tienen que hacer, ellos saben y pueden, son personas competentes para el nivel de desarrollo en el que se encuentran

Permitir y acompañar estas experiencias haría que muchos niños y niñas tuvieran menos problemas con las matemáticas en edades posteriores.

Taller de Experimentación con Harina

Taller de experimentacion con harina

Por fin llegó el gran día!!! Poco a poco van llegado los niños y niñas, se sientan junto con sus familias expectantes para ver que sorpresa hay preparada hoy en el taller de experimentación. Después de saludarnos y darnos la bienvenida, la educadora explica que hoy es un día especial y qué se tienen que quitarse la ropa y quedarse en pañal para poder sentir con todo el cuerpo, todas las maravillosas sensaciones que pude producir el material con el qué van a jugar. Por fin empieza la propuesta, los niños y niñas se quedan sorprendidos al ver en las piscinas y las bandejas un polvo blanco que no saben que es. En seguida un niño lo empieza a tocar y pronto empieza el juego de todos ellos, las familias también les acompañan en esta primera toma de contacto, les invitan a tocar el material con la mano o el pie, siempre respetando su tiempo y poco a poco el juego empieza a fluir. Al principio empieza el juego con las bandejas , tocando la harina, sintiendo su suavidad y textura tan especial y agradable, luego ya empieza un juego de vaciar y llenar las bandejas en las piscinas, trasladar de una bandeja a otra, observar como dejan las huellas de sus pies, hacer caminitos con sus dedos, aplaudir y ver como sale disparada la harina de sus manos, observar como cae la harina al vaciarla en su propio cuerpo, en la piscina o en el suelo, esconder sus pies en ella, etc. y ya comienzan a meterse en las piscinas. Después llega la segunda parte de la propuesta donde la educadora les ofrece diferentes materiales como cacitos, distintos recipientes de distintos tamaños y materiales unos transparentes otros opacos, coladores, embudos,latas de metal , etc. Y empiezan a realizar distintas acciones como llenar-vaciar, meter-sacar, lanzar, realizar huellas con los recipientes en la harina, ver como cae la harina por los coladores,…mostrando un gran interés y una gran satisfacción en el juego. Resultando toda una experiencia!!!

Taller de experimentacion con harina

El niño capta información y aprende a través de los sentidos, actuando, manipulando y experimentando con objetos y materiales diversos. La exploración de la harina es una experiencia educativa que le ofrece múltiples posibilidades de percibir, actuar, experimentar y descubrir.
Los niños “piensan con las manos más que con su pensamiento”. A través de la acción pueden modificar sus ideas, observan, investigan situaciones y prueban, comprueban hipótesis… enriquecen su mundo cognitivo, generan procesos de aprendizaje donde el niño y la acción son los principales protagonistas.
La harina y las acciones que realizan con ella, probarla, tocarla, dibujar con el dedo, hacer montones… les permite percibir una serie de cualidades: color, olor, textura, consistencia… que con la palabra que pone la educadora favorece la construcción de conceptos y la comparación con otros materiales. Es un aprendizaje significativo.

Taller de experimentacion con harina

Influencia de la Televisión

 

Influencia de la televisión

LA INFLUENCIA DE LA TELEVISIÓN Y LOS JUEGOS INFORMÁTICOS EN LA PRIMERA INFANCIA

¿Es recomendable que los niños y niñas vean televisión en edades tempranas? ¿Tiene alguna influencia en los niños y niñas?

La Televisión es un electrodoméstico que está en muchos hogares ocupando un lugar y un tiempo en la vida familiar.  La televisión consigue moldear la mente de las personas gracias a sus tácticas persuasivas.

La televisión es un medio presente en muchos momentos del día de algunos niños y niñas. Se convierte en “niñera” en el momento del desayuno, en el momento de la comida o de la cena, sustituyendo o interfiriendo el acompañamiento, el diálogo, el encuentro y la relación con sus figuras afectivas fundamentales, su propia familia.

Los niños y niñas se ven expuestos a este medio en edades muy tempranas, cuyo cerebro y emociones tienen una gran plasticidad. Las imágenes les transmiten valores, roles, actitudes, deseos,… que ellos asimilan con rapidez y de manera inconsciente. En muchos casos como lo que ven son dibujos animados parece que nos deja más tranquilos a la familia, pero ¿los adultos hemos hecho un análisis de los modelos a los que se exponen los niños y niñas?, ¿los modelos de comportamiento, de relación con los otros, de resolución de conflictos…?, ¿Somos suficientemente conscientes de que son modelos a imitar y que esto influye en la formación integral del niño y la niña?.

En los primeros seis años de vida la imagen de la televisión les fascina, les atrapa y crea adicción. Les deja aprisionados sin posibilidades de elegir, de separarse del estímulo, ni de pensar, y en muchos casos sin posibilidad de comprender ni diferenciar la realidad de la ficción. Lo que ven existe y es real, por lo pregnante de la imagen que llama poderosamente su atención. Las situaciones de tristeza, de alegría, de conflicto de los personajes los niños las viven y sienten como reales pero sin posibilidad de influir en ellas, ni manejarlas, provoca una adhesión emocional indiscriminada. Las imágenes se transmiten con gran velocidad y se fijan en el observador en este caso un observador con pocos recursos para utilizarlas de manera constructiva.

La televisión en la primera infancia es poco aconsejable porque la necesidad esencial de los niños y niñas es la acción, el movimiento, la relación directa con las cosas y las situaciones, y la tv somete a los niños y niñas a una situación de inacción, a la recepción pasiva de estímulos, sin poder analizar, comprender, comparar, ni utilizar esas imágenes de manera creativa.
En conclusión podríamos decir que es aconsejable en los primeros seis años de vida que los niños dediquen el mínimo tiempo posible a la televisión. Máximo 30 minutos diarios a los seis años e ir reduciendo según la edad.  Siempre acompañados de los adultos

Y ¿los juegos informáticos: TABLET, ORDENADOR, SMARTPHONE, son convenientes para los niños? ¿Cómo? ¿Cuándo?

Los juegos informáticos presentan una serie de limitaciones respecto a otras formas de juego:

  • Ofrecen una experiencia mediada de la realidad y hasta los 6/7 años los juegos más completos son los que les ofrecen una experiencia directa con las cosas. Los niños en el parque jugando con compañeros de juego reales para poder planificar juntos, construir un juego juntos, disfrutar de compartir, de ponerse de acuerdo, … aprendizajes para la vida que no pueden hacerlos a través de las pantallas, porque los niños cuando juegan son ellos en su globalidad los que se ponen en juego.

Pero por otro lado no podemos obviar que lo tecnológico está presente en sus vidas, se sienten atraídos por estos dispositivos sobre todo porque observan que son importantes para nosotros, los adultos. El teléfono móvil le hemos hecho tan importante, tan protagonista en nuestra vida, que nos acompaña en todos los momentos, adecuados y no adecuados, hemos generado  una gran dependencia, sentimos una especie de “síndrome de abstinencia” cuando no lo tenemos.

Pero esto influye en las relaciones que establecemos con los otros, y con nuestros hijos e hijas, que se ven mediadas por un objeto que suena con mucha frecuencia y nos sentimos obligados a “mirar”, “responder”, interfiriendo en la relación con los hijos, con los amigos, con los compañeros de trabajo…  Cuando esto ocurre en la familia ¿qué mensaje estamos transmitiendo a nuestros hijos/as?, ¿qué lugar les otorgamos en nuestras prioridades de relación, comunicación, … en la vida cotidiana?, ¿son más importantes para nosotros los que están lejos que ellos que están ahí presentes y reclamando nuestra atención?

Los adultos nos sorprendemos y nos preocupamos de la adicción de algunos niños y jóvenes a las videoconsolas, tablet… pero nos olvidamos de que nosotros somos un modelo, su modelo.

Estamos en la sociedad de la tecnológica y no podemos dejar fuera de esta realidad a los niños y niñas. Una de las soluciones es controlar el tiempo que dedican a estos juegos. En estas edades, los expertos aconsejan que entre 2 y 6 años el tiempo puede aumentar progresivamente en relación a los años pero no más de 30 minutos diarios a los 6 años. La pantalla tiene que estar a la vista del adulto y los juegos deben ser ajustados a su edad.

El Día del Libro y el Cuento

 

el día del libro y el cuento

EL DÍA DEL LIBRO Y EL CUENTO, UNA EXPERIENCIA COMPARTIDA

El Día del Libro es una fecha en la que recordar y recordarnos la importancia de los libros de cuentos en las primeras edades. En la Escuela Infantil Los 100 Lenguajes cada año celebramos esta fecha como una ocasión más de propiciar en los niños y niñas y en sus familias el acercamiento a los buenos libros para la Primera Infancia.
Las familias forman parte de la escuela, comparten el proyecto educativo y lo enriquecen con su participación activa. Este curso, como tantos otros,  en el aula de 1-2 las familias que han querido se han ofrecido para hacer de cuentacuentos. Los niños y niñas los han esperado con gran expectación y curiosidad por escuchar la historia que cada familia traía para narrar.

Los libros son elegidos conjuntamente entre las educadoras y las familias, seleccionados de entre los que sus hijos e hijas tienen en casa y ofrecen con generosidad para el disfrute de sus compañeros. Es importante una mínima preparación conjunta para ofrecer a los niños y niñas una experiencia de calidad, ajustada a sus intereses.
Ha sido una experiencia vivida con mucha emoción por parte de familias y de los niños y niñas. Es una oportunidad para ambos de disfrutar de “la palabra arropada de afecto y concebida como el otro alimento fundamental del niño (Federico Martín)”. La palabra convertida en narración, constituyendo un momento literario  con cuentos que les hablan del aquí, de lo conocido, de lo que pueden imaginar, todavía su pensamiento no es simbólico, están elaborando el aquí y el yo, y no se pueden trasladar a los cuentos del “Erase una vez”. Con estos cuentos que asombran a los niños y niñas, por la palabra, la imagen, el tono de voz, el ritmo… están comprendiendo el mundo que les rodea.

Las familias han vivido el momento con nerviosismo, ilusión, curiosidad, como un reto pero todas agradecían la oportunidad de vivir la experiencia de formar parte de un momento mágico en el aula. Las caras de atención y expectación de los niños y niñas al descubrir las historias que se contaban hacía que el ambiente fuera muy especial.
El cuento es una de las bases para el desarrollo intelectual del niño, a través del cuento  amplían su vocabulario, se estimula su memoria, la capacidad de percepción y comprensión y con ello sus ganas de expresarse. Es un recurso muy importante para ayudar al niño a aprender a gestionar las emociones.

Ha sido emocionante ver cómo cada familia, comprometida con la experiencia, acompañaba la narración del cuento del cuento con diferentes recursos, muy útiles para ayudar a los niños y niñas a comprender y a vibrar con cada encuentro en torno al cuento. Algún papá se convirtió en el “Monstruo de  Colores”, otros utilizaron el cambio de voz para representar a los distintos personajes, o para cantar por ejemplo el libro ¿Le pondremos un bigote?, o trajeron a los personajes protagonistas de la historia, por ejemplo el Tigre Seti, o una gallina para acompañar el cuento de las 10 Gallinas,… otros trajeron un instrumento musical… Después de la narración los niños y niñas pudieron pintarse de su personaje preferido…

La experiencia ha muy sido enriquecedora, entre todos hemos ofrecido a los niños y niñas oportunidades en las que la creatividad, la expresividad, la comunicación a través de la palabra y enriquecida con otros recursos de despertar el amor a los libros.

el día del libro y el cuento

 

El Primer Juguete

el primer juguete

EL PRIMER JUGUETE: SU MANO

Cuando los niños y niñas del primer año de vida pueden mover libremente  las partes de su cuerpo, en un ambiente en el que tiene la posibilidad de concentrarse para descubrirse, cuando no tiene un adulto ni objetos colgados que interfieran de manera continúa su atención, está tumbado en una colchoneta semidura, en el suelo, con las partes de su cuerpo libres, se produce un hito en su desarrollo, el descubrimiento de sus manos.
La mano en un primer momento aparece en el campo visual por casualidad, es decir de manera involuntaria. En este primer momento no puede retenerla porque todavía existe una disociación entre la percepción visual y la sensibilidad kinestésica, es decir, no relaciona lo que ve y lo que siente, tiene una inestabilidad en la percepción.
Más adelante y gracias a la maduración neurológica y al ejercicio repetido logra unir la percepción visual y la kinestésica y puede fijar la posición de la mano, ya no se le escapa: controla el movimiento: acerca, aleja el objeto mano, juega con su presencia y ausencia.  Estabiliza las imágenes visuales junto con las sensaciones posturales y va reubicando su mano en el campo visual.
Ahora la atención está centrada en las manos en un proceso de descubrimiento, ejercitación y dominio progresivo.  Encontrar sus dos manos frente a su rostro y descubrirlas es un gran logro que realizan los bebés por propia iniciativa. Es un encuentro con su propio cuerpo, fruto de una situación de tranquilidad y concentración.
Los movimientos de sus manos que se esfuerza en perfeccionar los trasladará después a los objetos. Las manos se convierten en un instrumento fundamental para percibir sensaciones, formas, pesos, texturas… que le permitirán conocer el mundo que le rodea.
Para que esto se produzca es imprescindible no tapar las manos de los niños y niñas ni con manoplas, ni con las mangas de la ropa (en algunos casos esto se hace para que no se arañen la cara) porque está en una etapa de descubrimiento de su propio cuerpo, imprescindible para diferenciarse de los otros.

La Importancia del Lenguaje

La importancia del lenguaje

LA IMPORTANCIA DEL LENGUAJE AL INICIO DE LA VIDA

En la transcurso de la primera infancia el niño va encontrándose con la experiencia de la vida. Se trata del tramo vital fundamental, ya que a lo largo de éste deberán tener lugar una serie de operaciones imprescindibles para que en ese ser vivo que acaba de llegar al mundo pueda advenir un sujeto capaz de hablar, de desear, de amar, de relacionarse con su cuerpo y con los otros, de hacerse un lugar en el mundo.

Todo bebé nace prematuro, ya que para poder vivir necesitará de un otro que lo reciba, que se haga cargo de él, que le cuide, que le sostenga en la vida. Se establecerá así el primer lazo entre ese bebé y el Otro. Ese Otro es un lugar ocupado por quien será el Otro primordial para ese bebé, es un lugar generalmente ocupado por la madre.

Se trata del vínculo primero y primordial para ese ser que acaba de nacer, no solo porque el Otro le proporcione los cuidados necesarios, sino porque por medio de éstos le podrá transmitir el lugar que ocupa en su vida. Esos signos que al niño le llegan del Otro dejará marcas indelebles en él, y serán los cimientos sobre los cuales se formará su ser.

El lazo primero

La prematuración del bebé hará que al comienzo el lazo entre él y su Otro primordial sea de alienación. Al mundo se llega solo pero solo no se puede entrar en él, para esto será necesario que el bebé se aliene al Otro.

Solo no puede, no cuenta aún con recursos físicos ni psíquicos para esto:

  • no puede valerse por sus propios medios, su organismo no ha madurado aún para ello
  • tampoco cuenta con el lenguaje, lo que hace que aún no haya entrado en el mundo simbólico, ese mundo que tiene un modo de funcionar determinado. El Otro para él es el “tesoro de las palabras”
  • tampoco tiene ninguna regulación de su cuerpo todavía

Toda esta insuficiencia hará que el niño se aliene a este Otro que lo cuida y lo ama (o no), por lo que al comienzo no estará claro para el bebé adonde está el límite entre él y el Otro, entre su cuerpo y el del Otro. Este límite se establecerá a posteriori, al tener lugar la segunda operación fundamental de estos primeros tiempos de la vida: la separación.

La alienación, primer lazo del niño y el Otro, es necesaria para dar luego lugar a la separación. Solo así, ese bebé podrá devenir en un sujeto único, capáz de amar, desear, gozar…

La manera en que estas operaciones se vayan produciendo para el niño, cómo pueda alienarse y luego separarse del Otro, no es sin relación a la manera en que su madre y/o su padre vayan transitando esto, ya que según como ellos lo vayan viviendo podrán favorecer u obstaculizar los procesos que el niño está llevando a cabo.

Muchas veces, en madres y padres que consultan por dificultades de su hijo/a para separarse, encontramos que quien realmente está resistiéndose a eso es la propia madre o el propio padre, muchas veces sin saberlo.

La importancia del lenguaje

Vía las palabras

Para que de ese bebé que llegó al mundo pueda devenir un sujeto único, capáz de amar, desear, gozar, es necesario que las palabras de los otros que lo sostienen en la vida incidan en su cuerpo. Vía las palabras que el Otro le propicia le transmitirá el lugar que le ha dado en su vida, en su deseo, cuestión fundamental para el lugar en el mundo que luego ese ser pueda hacerse.

El Otro va envolviendo con sus palabras a ese bebé desde antes de nacer. Le elegirá un nombre propio cargado de sentido, luego irá dando significados a las distintas cosas que el niño haga, a los llantos, a los gritos, a las sonrisas y sus miradas. De esta manera, las palabras del Otro irán envolviendo a ese ser que está en plena formación.

Las palabras, su sonido y sus sentidos, irán afectando el cuerpo del bebé, pasando éste de ser un ser vivo a ser un ser de lenguaje. El lenguaje es lo que nos diferencia de las demás especies, la experiencia de hablar y ser hablados por otros, y las marcas que esas palabras dejan.

Salir de la alienación al Otro, separarse de éste, le permitirá al niño/a apropiarse  del lenguaje. El lenguaje pasará de estar ubicado solo en el Otro para empezar a ser algo propio de lo que servirse.

Que un niño “empiece a hablar” no es solo una cuestión de aprendizaje, como tampoco sirve sólo con fines comunicativos.

Que un niño hable le permitirá empezar a situarse en el mundo, hacer lazos con otros, empezar a regular su cuerpo a la par que ir formándose una imagen del mismo y constituyendo su yo.

Hablar y ser hablado, y las marcas que estas palabras dejan en cada ser irán haciendo a la singularidad de cada uno, lo que hará de cada niño/a un ser único e irrepetible.

Celeste Stecco

Psicoanalista

El Juego del Bebé: La Tela

el juego del bebe

EL JUEGO DEL BEBÉ: LA TELA

El aula de bebés es el gran desconocido. ¿Qué hacen? ¿a qué juegan?

El espacio y los materiales van cambiando y variando a lo largo de todo el curso para responder a la evolución del desarrollo y de los intereses de los niños y niñas.

El objeto que siempre está presente en el aula dada su versatilidad y sus múltiples usos, que se adaptan a la evolución e individualidad de cada uno, es LA TELA.

La tela, ese trozo de fibras de diferentes tipos, más áspera o más sedosa, pequeña, lisa o con estampado, opaca o transparente… es uno de los primeros objetos que los niños y niñas muy pequeños pueden manipular.

Al principio de curso, cuando tienen apenas unos meses, cuando permanecen con toda su musculatura y columna relajada en el suelo, cuando sus piernas y manos se mueven espontáneamente intentando coordinar un movimiento, justo en este momento su mano toca una tela pequeña, cuadrada, de fácil prensión, de color llamativo. Sus dedos se enredan en la tela llegando a cogerla y después de manipularla durante unos minutos cae en la cara por casualidad y su visión se oscurece, pero al quitársela vuelve a ver… este juego le gusta y sonríe, se encuentra con la mirada del adulto que le invita a jugar poniendo nombre a las acciones que por casualidad había llevado a cabo: CUCÚ-TRAS. El juego de aparecer y desaparecer, que en pocos días realiza conscientemente, con intencionalidad.

el juego del bebe

Su capacidad motriz va desarrollándose, se desplazan, se sientan por si mismos, conquistan la verticalidad, y la tela sigue ahí presente, pero se incorporan nuevos tipos, mas grandes, más largas, más transparentes, distintas texturas,… Los niños continúan con el juego intencional,  juega a cogerla, a taparse y destaparse, a APARECER Y DESAPARECER. Este juego es muy importante en los niños pequeños ya que simboliza la presencia y ausencia de sus familias, de ese adulto que se va pero luego vuelve. Al igual que él en el juego, que desaparece cuando se tapa para volver a desaparecer cuando se quita la tela de su cara. Este juego se extiende a los objetos, busca el objeto deseado y encontrarlo le va a transmitir seguridad. Está jugando la permanencia del objeto, noción de gran transcendencia para su desarrollo cognitivo, pierde el objeto pero aunque no lo vea, lo busca porque sabe que está, que sigue ahí, que existe aunque esté tapado; esta adquisición la va proyectando a su experiencia de separación de su familia, le ayuda a vivirla desde la serenidad porque interioriza que aunque no la vea va a volver, vendrán a buscarle, sobre todo porque esto ocurre todos los días.

el juego del bebe

A estas alturas del curso, podemos observar que el juego con telas ha avanzado un poco más. Algunos bebés han conseguido la verticalidad total, se ponen de pie con apoyo e incluso, algunos han conquistado la marcha. Además de aparecer la tela en el cesto, existe en el aula un espacio para esconderse, tener un momento de intimidad, de relajación, de complicidad con sus iguales. Es el propio niño el que decide ser visto, encontrado, y es entonces cuando abre la cortina y se produce la alegría del encuentro, lo celebra con risas, se vuelve a tapar y a esconder y cuando abre… el otro sigue ahí mirándole. Lo más importante cuando se esconde es sentir que hay alguien que le espera, que le busca, que es importante para su adulto de referencia.

Con estas notas hemos querido compartir con todos vosotros y vosotras nuestra experiencia, vivida en el aula de bebés, mostrando como una simple tela, para el adulto, es un objeto de juego muy importante para los niños y niñas en el primera año de vida.

Huerto Casero

Huerto casero

Este sábado pasado, en el Taller de Huerto, disfrutamos mucho todos de la experiencia con las plantas, el agua y la tierra. Tres elementos muy interesantes para los niños que les une y conecta de nuevo con la naturaleza, con la vida.

Un cuento sobre “semillas” es lo que primero se encontraron. A través de la historia de un abuelo y su nieta observaron cómo plantaban una semilla, para qué lado crecían las raíces y las hojas, las diferentes necesidades de agua y sol para su supervivencia, las semejanzas con ellos, pero sobre todo… ¡¡que era un ser vivo!!

Y llegó el momento de ponerse manos a la obra… bandejas llenas de arena, tierra y piedras estaban allí para ser manipuladas y exploradas, para que a través de sus sentidos pudieran percibir todas sus propiedades. El olor intenso a tierra y su húmeda textura, la suavidad y continuidad de la arena, el peso de las piedras. Es una actividad muy rica para los niños pequeños ya que se pone en juego tanto el desarrollo de estos sentidos, como el desarrollo de la lógica matemática y científica para ir descubriendo propiedades de los objetos.

Las familias les acompañaron en el proceso de plantar una semilla y trasplantar una tomatera, muy interesadas en participar con sus hijos. El agua, elemento importante para las plantas, pero también para los niños, elemento de juego sin más, del que pueden sacar todo el partido inimaginable. Mojaron la tierra, regaron las plantas, pudieron descubrir la importancia de este elemento tan valioso para la vida de todos los seres vivos.

Para finalizar, probaron algunos tomates cherry, fruto que saldrá de sus tomateras recién plantadas. Esperamos que pronto podamos disfrutar y comer todos de este huerto casero.

Huerto casero

Los Juguetes

Los juguetes

EL NIÑO, EL JUEGO Y LOS JUGUETES

¿El niño juega porque tiene juguetes o bien tiene juguetes porque le gusta jugar?

¿Son necesarios los Juguetes?

El juguete, a  menudo, no es más que un pretexto para jugar. Los niños pueden jugar a muchas cosas sin juguetes. Requieren sobre todo de un espacio y  de objetos y materiales que ellos puedan transformar.  Dentro del juego, los juguetes, los objetos y los materiales desempeñan una función de apoyo, en especial los que permiten la variabilidad y la multiplicidad de significados.

Ejemplo

René (mostrando una larga cuerda): ¿os da miedo la serpiente? No os va a comer ¡os va a picar!

Pascal: – Me da miedo-

Didier: – ¡Vaya con la víbora!¡Si la estáis cogiendo por el lado que pica!

Pascal: -No. Dicen que es un gusano, se le parte en dos y sigue avanzando.

Didier: -Yo lo corto (siempre con la misma cuerda)

Didier: – ¿Reparamos el coche?

Pascal:- Si, la cuerda para reparar coches se ha roto, vamos a arreglarla

Didier (pisando con su pie un extremo de la cuerda reparada): -¡Frena (soltando). ¿Has visto el freno. ¡Se ha roto!

Pascal: -Vamos a serrar el árbol- (siempre con la misma cuerda)

Didier: -pero ¿eso no sierra?

Pascal: -todavía está rota (una vez reparada la cuerda sigue el trabajo)

Pascal: – ya está- Ahora está serrado (la cuerda se encuentra ahora partida en pequeños pedazos después de haber sido frotada contra el árbol)

Didier: -Hala vámonos-

Pascal: -Voy a ponerme guapo (con un pedazo de cuerda se hace unos bigotes que sostiene alrededor de sus orejas). Un, dos, tres en marcha!.  Brrr… Yo voy en mi coche. ¡Ahí está! ¡Qué bonito es! ¿Todo el mundo dispuesto para regresar?. De todas formas hay que ir guapos y limpios.

(Fragmento del libro: “El niño y sus juguetes”. Sarazanas R., Bandet J., Narcea 1972)

La cuerda ha sido serpiente y víbora, cable para reparar un coche, sierra mecánica y… un par de bigotes. Una cuerda ha sido capaz de inspirar varios juegos. Es el deseo de jugar de los niños lo que ha construido el  juego. Si el objeto, la cuerda se ha transformado en juguete, ha sido porque la actividad lúdica y el dinamismo infantil, le precedían. Tres niños en busca de aventuras imaginarias. Sin esta condición el más maravilloso juguete fabricado carecerá de la fuerza de esta humilde cuerda.

El juguete fabricado, no es un elemento indispensable para el juego. Puede estar junto al niño, vivir a su lado sin ser utilizado. Muchas muñecas, aviones, coches… son abandonados por los niños en el fondo de sus estanterías o baúles de juguetes.

¿Qué tipos de juguetes son interesantes para un juego creativo?

Los juguetes ya construidos, algunos reproducen la realidad de forma muy precisa y aunque puedan tener valor simbólico para utilizar en el juego, muchos son hechos específicamente para un uso concreto y con funciones específicas integradas ya desde el diseño.

Los juguetes demasiado sofisticados o demasiado estructurados no desarrollan su potencial creativo.  Ante un impulso todo lo hace el juguete y no el niño. Si ponemos en manos de un niño pequeño un coche dirigido a control remoto, casi toda su actividad  se reduce  a  apretar un botón y a seguirlo ya que no puede controlar el movimiento del coche en ese espacio; esto es muy poco  frente a las posibilidades que ofrecen algunos trozos de madera con los cuales el niño “fábrica” un auto, un garaje, una pista que organiza a su antojo y que puede representar muchas clases de coche y mucho más. “Lo esencial es que el niño juegue con los juguetes y no los juguetes con el niño” (Tardos, Anna).

Los juguetes didácticos nos atraen fundamentalmente a los adultos porque queremos ver que los niños están aprendiendo algo con el juego, nos cuesta a los adultos asumir que el juego autónomo y espontáneo es una fuente de placer y de aprendizaje.

Los niños necesitan materiales simples para el juego, con ellos siempre tendrán algo para explorar y hacer en cada nueva etapa de su desarrollo. Es interesante ofrecer al niño el material que le permita experimentar, recrear la realidad, producir por sí mismo actividades simbólicas que enriquezcan su acción. En estas edades, los materiales para la experimentación: agua, arena, las piedras, las linternas, las cometas, los molinillos; los materiales de fabricación: cajas, piezas de manera; las telas, los disfraces, materiales de desecho, … son muy adecuados para los niños y niñas y ofrecen una posibilidad de juego más creativo que los juguetes demasiado atractivos y sofisticados. Lo importante es la creatividad, los cambios, las transformaciones, las construcciones que produce el niño con los objetos.

Los niños y niñas quizá esperan que les ofrezcamos más tiempos de calidad para jugar, y les compremos menos juguetes.

Los juguetes

 

Cómo Hacer Instrumentos Musicales

como hacer instrumentos musicales

TALLER DE COTIDIÁFONOS

Los cotidiáfonos son instrumentos musicales hechos con objetos de la vida cotidiana, elementos que están al alcance de todos, que son reconocibles y que forman parte del día a día del niño. Pero sobre todo, estos instrumentos hacen un llamamiento a la creatividad y la flexibilidad. Este taller está dedicado a cómo hacer instrumentos musicales con material reciclado.

La sala permanecía vacía, tan sólo se veía al fondo unas telas negras que algo tapaban. Poco a poco familias y niños fueron entrando, conociéndose, tocándose. Algunos de los más pequeños gateaban hasta otro que le llamaba la atención, le miraban y sonreían juntos.

Todos se pusieron en pie para comenzar con una bella danza en círculo. Los más pequeños querían estar rodeados de los brazos cálidos de su padre o madre, mientras que los más mayores les era suficiente la mano de ellos. Al ritmo de la melodía iban moviéndose a un lado, después al otro, mientras balanceaban a sus hijos, les miraban a los ojos, les transmitían el vaivén de la música dejándose llevar por algunas emociones.

Poco después, unos sonidos les llamaron su atención, eran los sonidos de algunos cotidiáfonos como una “guitarra”, “un sonajero”, “unas nueces” o “un tambor”. Exploraron estos elementos, así como otros que se encontraban debajo de estas telas negras al final de la sala. Todos fueron hacia allí y descubrieron un sin fin de elementos con diversos sonidos. Sonidos que estaban atrapados en los objetos y que con sólo pulsar, soplar, golpear o rascar salían afuera. Mientras unos tocaban incesantemente botes metálicos con palos de mortero, otros soplaban por un tubo arrugado produciendo un gran sonido como el del elefante, y otros tiraban de las gomas de la guitarra acercando su oído. Los más pequeños escogían instrumentos de agitar, de fácil prensión y los movían intentando caer en la cuenta de sus diferencias sonoras. Las familias también tocaban estos “instrumentos insólitos” intentando sacar nuevos ritmos, y algunos curioseaban la forma de fabricarlos para  memorizarlo y  luego construirlos en casa.

¡¡La oportunidad de construir algún instrumento en el taller estaba servida!! Botellas, botes, globos, corchos,
garbanzos, gomas, cajas… algunos elementos que podían dar lugar, con algo de imaginación, a un sin fin de objetos sonoros. Las familias juntos con la ayuda de sus hijos construyeron instrumentos de todo tipo: globos con arroz, tubos en botellas en forma de palo de lluvia, baquetas… Los más mayores pusieron gomas de colores a unas cajas de cartón convirtiéndolas en guitarras. Al final, acompañaron con ellos una canción africana muy rítmica.

Todos disfrutaron mucho de este taller, y sobre todo, se abrieron nuevas posibilidades a los instrumentos, a los sonidos y a la música.

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