El Juego del Bebé: La Tela

el juego del bebe

EL JUEGO DEL BEBÉ: LA TELA

El aula de bebés es el gran desconocido. ¿Qué hacen? ¿a qué juegan?

El espacio y los materiales van cambiando y variando a lo largo de todo el curso para responder a la evolución del desarrollo y de los intereses de los niños y niñas.

El objeto que siempre está presente en el aula dada su versatilidad y sus múltiples usos, que se adaptan a la evolución e individualidad de cada uno, es LA TELA.

La tela, ese trozo de fibras de diferentes tipos, más áspera o más sedosa, pequeña, lisa o con estampado, opaca o transparente… es uno de los primeros objetos que los niños y niñas muy pequeños pueden manipular.

Al principio de curso, cuando tienen apenas unos meses, cuando permanecen con toda su musculatura y columna relajada en el suelo, cuando sus piernas y manos se mueven espontáneamente intentando coordinar un movimiento, justo en este momento su mano toca una tela pequeña, cuadrada, de fácil prensión, de color llamativo. Sus dedos se enredan en la tela llegando a cogerla y después de manipularla durante unos minutos cae en la cara por casualidad y su visión se oscurece, pero al quitársela vuelve a ver… este juego le gusta y sonríe, se encuentra con la mirada del adulto que le invita a jugar poniendo nombre a las acciones que por casualidad había llevado a cabo: CUCÚ-TRAS. El juego de aparecer y desaparecer, que en pocos días realiza conscientemente, con intencionalidad.

el juego del bebe

Su capacidad motriz va desarrollándose, se desplazan, se sientan por si mismos, conquistan la verticalidad, y la tela sigue ahí presente, pero se incorporan nuevos tipos, mas grandes, más largas, más transparentes, distintas texturas,… Los niños continúan con el juego intencional,  juega a cogerla, a taparse y destaparse, a APARECER Y DESAPARECER. Este juego es muy importante en los niños pequeños ya que simboliza la presencia y ausencia de sus familias, de ese adulto que se va pero luego vuelve. Al igual que él en el juego, que desaparece cuando se tapa para volver a desaparecer cuando se quita la tela de su cara. Este juego se extiende a los objetos, busca el objeto deseado y encontrarlo le va a transmitir seguridad. Está jugando la permanencia del objeto, noción de gran transcendencia para su desarrollo cognitivo, pierde el objeto pero aunque no lo vea, lo busca porque sabe que está, que sigue ahí, que existe aunque esté tapado; esta adquisición la va proyectando a su experiencia de separación de su familia, le ayuda a vivirla desde la serenidad porque interioriza que aunque no la vea va a volver, vendrán a buscarle, sobre todo porque esto ocurre todos los días.

el juego del bebe

A estas alturas del curso, podemos observar que el juego con telas ha avanzado un poco más. Algunos bebés han conseguido la verticalidad total, se ponen de pie con apoyo e incluso, algunos han conquistado la marcha. Además de aparecer la tela en el cesto, existe en el aula un espacio para esconderse, tener un momento de intimidad, de relajación, de complicidad con sus iguales. Es el propio niño el que decide ser visto, encontrado, y es entonces cuando abre la cortina y se produce la alegría del encuentro, lo celebra con risas, se vuelve a tapar y a esconder y cuando abre… el otro sigue ahí mirándole. Lo más importante cuando se esconde es sentir que hay alguien que le espera, que le busca, que es importante para su adulto de referencia.

Con estas notas hemos querido compartir con todos vosotros y vosotras nuestra experiencia, vivida en el aula de bebés, mostrando como una simple tela, para el adulto, es un objeto de juego muy importante para los niños y niñas en el primera año de vida.

Huerto Casero

Huerto casero

Este sábado pasado, en el Taller de Huerto, disfrutamos mucho todos de la experiencia con las plantas, el agua y la tierra. Tres elementos muy interesantes para los niños que les une y conecta de nuevo con la naturaleza, con la vida.

Un cuento sobre “semillas” es lo que primero se encontraron. A través de la historia de un abuelo y su nieta observaron cómo plantaban una semilla, para qué lado crecían las raíces y las hojas, las diferentes necesidades de agua y sol para su supervivencia, las semejanzas con ellos, pero sobre todo… ¡¡que era un ser vivo!!

Y llegó el momento de ponerse manos a la obra… bandejas llenas de arena, tierra y piedras estaban allí para ser manipuladas y exploradas, para que a través de sus sentidos pudieran percibir todas sus propiedades. El olor intenso a tierra y su húmeda textura, la suavidad y continuidad de la arena, el peso de las piedras. Es una actividad muy rica para los niños pequeños ya que se pone en juego tanto el desarrollo de estos sentidos, como el desarrollo de la lógica matemática y científica para ir descubriendo propiedades de los objetos.

Las familias les acompañaron en el proceso de plantar una semilla y trasplantar una tomatera, muy interesadas en participar con sus hijos. El agua, elemento importante para las plantas, pero también para los niños, elemento de juego sin más, del que pueden sacar todo el partido inimaginable. Mojaron la tierra, regaron las plantas, pudieron descubrir la importancia de este elemento tan valioso para la vida de todos los seres vivos.

Para finalizar, probaron algunos tomates cherry, fruto que saldrá de sus tomateras recién plantadas. Esperamos que pronto podamos disfrutar y comer todos de este huerto casero.

Huerto casero

Los Juguetes

Los juguetes

EL NIÑO, EL JUEGO Y LOS JUGUETES

¿El niño juega porque tiene juguetes o bien tiene juguetes porque le gusta jugar?

¿Son necesarios los Juguetes?

El juguete, a  menudo, no es más que un pretexto para jugar. Los niños pueden jugar a muchas cosas sin juguetes. Requieren sobre todo de un espacio y  de objetos y materiales que ellos puedan transformar.  Dentro del juego, los juguetes, los objetos y los materiales desempeñan una función de apoyo, en especial los que permiten la variabilidad y la multiplicidad de significados.

Ejemplo

René (mostrando una larga cuerda): ¿os da miedo la serpiente? No os va a comer ¡os va a picar!

Pascal: – Me da miedo-

Didier: – ¡Vaya con la víbora!¡Si la estáis cogiendo por el lado que pica!

Pascal: -No. Dicen que es un gusano, se le parte en dos y sigue avanzando.

Didier: -Yo lo corto (siempre con la misma cuerda)

Didier: – ¿Reparamos el coche?

Pascal:- Si, la cuerda para reparar coches se ha roto, vamos a arreglarla

Didier (pisando con su pie un extremo de la cuerda reparada): -¡Frena (soltando). ¿Has visto el freno. ¡Se ha roto!

Pascal: -Vamos a serrar el árbol- (siempre con la misma cuerda)

Didier: -pero ¿eso no sierra?

Pascal: -todavía está rota (una vez reparada la cuerda sigue el trabajo)

Pascal: – ya está- Ahora está serrado (la cuerda se encuentra ahora partida en pequeños pedazos después de haber sido frotada contra el árbol)

Didier: -Hala vámonos-

Pascal: -Voy a ponerme guapo (con un pedazo de cuerda se hace unos bigotes que sostiene alrededor de sus orejas). Un, dos, tres en marcha!.  Brrr… Yo voy en mi coche. ¡Ahí está! ¡Qué bonito es! ¿Todo el mundo dispuesto para regresar?. De todas formas hay que ir guapos y limpios.

(Fragmento del libro: “El niño y sus juguetes”. Sarazanas R., Bandet J., Narcea 1972)

La cuerda ha sido serpiente y víbora, cable para reparar un coche, sierra mecánica y… un par de bigotes. Una cuerda ha sido capaz de inspirar varios juegos. Es el deseo de jugar de los niños lo que ha construido el  juego. Si el objeto, la cuerda se ha transformado en juguete, ha sido porque la actividad lúdica y el dinamismo infantil, le precedían. Tres niños en busca de aventuras imaginarias. Sin esta condición el más maravilloso juguete fabricado carecerá de la fuerza de esta humilde cuerda.

El juguete fabricado, no es un elemento indispensable para el juego. Puede estar junto al niño, vivir a su lado sin ser utilizado. Muchas muñecas, aviones, coches… son abandonados por los niños en el fondo de sus estanterías o baúles de juguetes.

¿Qué tipos de juguetes son interesantes para un juego creativo?

Los juguetes ya construidos, algunos reproducen la realidad de forma muy precisa y aunque puedan tener valor simbólico para utilizar en el juego, muchos son hechos específicamente para un uso concreto y con funciones específicas integradas ya desde el diseño.

Los juguetes demasiado sofisticados o demasiado estructurados no desarrollan su potencial creativo.  Ante un impulso todo lo hace el juguete y no el niño. Si ponemos en manos de un niño pequeño un coche dirigido a control remoto, casi toda su actividad  se reduce  a  apretar un botón y a seguirlo ya que no puede controlar el movimiento del coche en ese espacio; esto es muy poco  frente a las posibilidades que ofrecen algunos trozos de madera con los cuales el niño “fábrica” un auto, un garaje, una pista que organiza a su antojo y que puede representar muchas clases de coche y mucho más. “Lo esencial es que el niño juegue con los juguetes y no los juguetes con el niño” (Tardos, Anna).

Los juguetes didácticos nos atraen fundamentalmente a los adultos porque queremos ver que los niños están aprendiendo algo con el juego, nos cuesta a los adultos asumir que el juego autónomo y espontáneo es una fuente de placer y de aprendizaje.

Los niños necesitan materiales simples para el juego, con ellos siempre tendrán algo para explorar y hacer en cada nueva etapa de su desarrollo. Es interesante ofrecer al niño el material que le permita experimentar, recrear la realidad, producir por sí mismo actividades simbólicas que enriquezcan su acción. En estas edades, los materiales para la experimentación: agua, arena, las piedras, las linternas, las cometas, los molinillos; los materiales de fabricación: cajas, piezas de manera; las telas, los disfraces, materiales de desecho, … son muy adecuados para los niños y niñas y ofrecen una posibilidad de juego más creativo que los juguetes demasiado atractivos y sofisticados. Lo importante es la creatividad, los cambios, las transformaciones, las construcciones que produce el niño con los objetos.

Los niños y niñas quizá esperan que les ofrezcamos más tiempos de calidad para jugar, y les compremos menos juguetes.

Los juguetes

 

Cómo Hacer Instrumentos Musicales

como hacer instrumentos musicales

TALLER DE COTIDIÁFONOS

Los cotidiáfonos son instrumentos musicales hechos con objetos de la vida cotidiana, elementos que están al alcance de todos, que son reconocibles y que forman parte del día a día del niño. Pero sobre todo, estos instrumentos hacen un llamamiento a la creatividad y la flexibilidad. Este taller está dedicado a cómo hacer instrumentos musicales con material reciclado.

La sala permanecía vacía, tan sólo se veía al fondo unas telas negras que algo tapaban. Poco a poco familias y niños fueron entrando, conociéndose, tocándose. Algunos de los más pequeños gateaban hasta otro que le llamaba la atención, le miraban y sonreían juntos.

Todos se pusieron en pie para comenzar con una bella danza en círculo. Los más pequeños querían estar rodeados de los brazos cálidos de su padre o madre, mientras que los más mayores les era suficiente la mano de ellos. Al ritmo de la melodía iban moviéndose a un lado, después al otro, mientras balanceaban a sus hijos, les miraban a los ojos, les transmitían el vaivén de la música dejándose llevar por algunas emociones.

Poco después, unos sonidos les llamaron su atención, eran los sonidos de algunos cotidiáfonos como una “guitarra”, “un sonajero”, “unas nueces” o “un tambor”. Exploraron estos elementos, así como otros que se encontraban debajo de estas telas negras al final de la sala. Todos fueron hacia allí y descubrieron un sin fin de elementos con diversos sonidos. Sonidos que estaban atrapados en los objetos y que con sólo pulsar, soplar, golpear o rascar salían afuera. Mientras unos tocaban incesantemente botes metálicos con palos de mortero, otros soplaban por un tubo arrugado produciendo un gran sonido como el del elefante, y otros tiraban de las gomas de la guitarra acercando su oído. Los más pequeños escogían instrumentos de agitar, de fácil prensión y los movían intentando caer en la cuenta de sus diferencias sonoras. Las familias también tocaban estos “instrumentos insólitos” intentando sacar nuevos ritmos, y algunos curioseaban la forma de fabricarlos para  memorizarlo y  luego construirlos en casa.

¡¡La oportunidad de construir algún instrumento en el taller estaba servida!! Botellas, botes, globos, corchos,
garbanzos, gomas, cajas… algunos elementos que podían dar lugar, con algo de imaginación, a un sin fin de objetos sonoros. Las familias juntos con la ayuda de sus hijos construyeron instrumentos de todo tipo: globos con arroz, tubos en botellas en forma de palo de lluvia, baquetas… Los más mayores pusieron gomas de colores a unas cajas de cartón convirtiéndolas en guitarras. Al final, acompañaron con ellos una canción africana muy rítmica.

Todos disfrutaron mucho de este taller, y sobre todo, se abrieron nuevas posibilidades a los instrumentos, a los sonidos y a la música.

como hacer instrumentos musicales

Qué es el Juego

que es el juego

QUÉ ES EL JUEGO

El juego es una actividad muy seria e importante para los niños y las niñas, pero en la práctica pueden producirse algunas confusiones con otras actividades dirigidas por los adultos a las que también, de forma errónea se las llama juego.

Es posible que no esté suficientemente considerada su importancia en el desarrollo cognitivo, afectivo, emocional,… en relación a otras actividades que el adulto propone para que los niños y niñas aprendan ciertos contenidos o adquieran ciertas destrezas.

Nos preguntamos:

¿Qué es el juego? ¿Qué importancia tiene el juego en la vida cotidiana de los niños y niñas  en  relación con otras actividades dirigidas por los adultos? ¿Disfrutan los niños y niñas de tiempos de calidad para el juego?

EL JUEGO ES UN DERECHO DE LOS NIÑOS Y LAS NIÑAS

que es el juego

El juego es un derecho recogido en la Convención de los Derechos de los Niños.  El artículo 28  de la citada Convención recoge el derecho a la educación, y el artículo 31 recoge el derecho al juego. Ambos derechos tienen la misma dignidad y deben ser respetados porque responden a una necesidad esencial constitutiva de la infancia.  

¿Qué es el juego para los niños y niñas?

  • Es una actividad espontánea, se desarrolla por propia iniciativa de los niños y niñas, es libre y autónoma. Está dirigida por el propio interés del niño. Sin la autosatisfacción  por lograr lo que el niño se ha propuesto no hay juego
  • El juego es manera natural de vivir, de actuar sobre el mundo para niños y niñas. Es una función vital, como la respiración.
  • El juego se basa en el principio del placer, placer por el descubrimiento, por el dominio progresivo del mundo y de sí mismo.
  • Todos los niños y niñas sanos quieren jugar y saben jugar a su nivel y con sus propios instrumentos.

¿Por qué el juego libre y autónomo es una actividad importante?

  • Mientras jugamos nuestro cerebro produce endorfinas y por tanto, bienestar y placer. Las CONEXIONES NEURONALES cuando se realizan actividades desde el placer se activan y ayudan a retener la información. Jugar es aprender con pasión. Aprender por puro placer. Es un aprendizaje significativo.
  • El juego es un lenguaje, refleja el mundo interior de los niños y niñas, las huellas de sus vivencias.  Es una actividad que está relacionada con la constitución de la vida afectiva. Satisface sus deseos y necesidades propias. Emerge del propio deseo por conocer y descubrir.
  • Los niños y las niñas repiten en el juego todo lo que les ha causado impresión en su vida,  manejan las ansiedades, miedos, temores, las seguridades que varían según la edad y su momento evolutivo.
  • Les ayuda a pasar de una relación de dependencia a una de autonomía relativa, porque les permite crear sus propias experiencias de acción, en un marco de libertad, dirigido por su propia iniciativa.  
  • Winnicot dice  que el niño que juega es un niño sano. Este juego  debe ser respetado, el niño necesita tener su espacio para crearlo y desarrollarlo.
  • Les permite desarrollar una capacidad interna de imaginación y fantasía base de la capacidad creativa, indispensable para el crecimiento personal, del conocimiento y de la cultura en general.

¿Dificultades que se encuentran los niños y niñas para poder jugar?

  • En algunas ocasiones los niños no encuentran un tiempo de calidad para poder jugar. Los adultos no les ofrecemos el espacio y el tiempo suficiente para que él pueda desplegar plenamente su impulso lúdico, que surge por su propia motivación, por su fuerza interna, por su deseo de conocer.

que es el juegoAlgunas causas

Estamos en una sociedad neoliberal utilitarista y mercantilista, busca eficacia, resultados tangibles, conocimientos académicos, pero sigue persistiendo el fracaso escolar. Muchos adultos consideran que jugar es una pérdida de tiempo.

La situación actual de crisis económica y social genera en las familias   incertidumbre y ansiedad por preparar a los niños y niñas para el futuro.. Esta preocupación nos induce a “ocupar” a los niños en muchas actividades con expertos y en ofrecerles juguetes “tecnológicos” y “didácticos” con los que realizar “aprendizajes importantes” que doten de herramientas para tiempos venideros. ¿Pero nos preguntamos por lo que realmente necesitan en el presente, en el aquí y ahora?.

En algunos ambientes se trabaja con la idea de un niño muy organizado, muy ocupado, siempre haciendo cosas controladas y supervisadas por el adulto. Parece que CRECER se convierte en una CARRERA, se mete a los niños en el “hacer permanente” (Carl Honoré), reduciendo las ocasiones para juntarse con sus amigos sin que un adulto dirija, vigile el juego de los niños y niñas. Se les quita o se reduce al mínimo el espacio de libertad que significa el juego, obviando que la ciencia nos dice que el juego libre, espontáneo y autónomo, es lo más apropiado para desarrollar el cerebro infantil.

La noción de juego se entiende opuesta a la noción de trabajo, el cual se suele asociar a la productividad, rentabilidad, esfuerzo,…Esta dicotomía entre juego y trabajo referida a la actividad infantil es inapropiada. Se desliga del juego de su vertiente gratuita, divertida, satisfactoria, generadora de placer, para hacerle instrumento de desarrollo de habilidades, promover aprendizajes, encorsetarla en objetivos rígidos e inflexibles, distantes de los intereses de los niños y niñas y de su actividad autónoma.

Jerome Bruner, psicólogo y pedagogo estadounidense, gran investigador del juego afirma:  “si recurrimos al juego para obtener otros fines que los del juego en sí mismo se corre un riesgo porque el verdadero juego necesitaría que no existiera limitación por parte de los adultos. Es una actividad libre y voluntaria. El juego por mandato no es juego. El juego proporciona placer. Es una fuente de placer y un medio de expresión, experimentación y creatividad”.

¿Por qué JUEGAN LOS NIÑOS Y NIÑAS?que es el juego

Con el juego libre y autónomo los niños y niñas se apropian del espacio, de los objetos, de las relaciones con los otros, generando un verdadero aprendizaje. Es una acción en la que está involucrado su mundo interno, generan experiencias que le van dejando huella en la globalidad de su ser. El niño y la niña con su acción van generando estrategias cognitivas para resolver las preguntas que se plantean, para comparar resultados, y desarrollar sus propios caminos para aprender. El juego es una forma de usar y construir su inteligencia.

Con el juego construyen su identidad, prueban quienes son ellos, hasta donde llegan sus posibilidades, ponen en juego sus deseos, sus temores y sus capacidades.  No es un ejercicio para… ni un ensayo para…. ni una preparación para tareas futuras, sino una manera de ser en el mundo hoy, aquí y ahora, para los niños, el juego es la vida aunque no toda la vida es juego.

Es un espacio de libertad:

  • Las equivocaciones no están penalizadas, puede fallar sin miedo.  No tiene consecuencias frustrantes para el niño.
  • No es una tarea productiva sino transformadora. No tiene otro objetivo que la actividad lúdica en sí misma, no busca eficacia ni persigue resultados. Es un medio de exploración y de invención.

Es un medio para poder explorar la vida.  Lo que acontece y lo que le afecta como ser humano, el comportamiento de los adultos, situaciones cotidianas o extraordinarias que necesita aprender o que llaman su atención,.. Es un terreno en el que la atención, el ensayo-error, el ingenio, la imaginación y la fantasía lo pueden todo, independientemente del esfuerzo y del resultado.

Les incorpora en el mundo social de los adultos porque tienen que unas reglas obligatorias, pero libremente aceptadas.

que es el juego

Criterios para Elegir una Escuela

criterios para elegir una buena escuela infantil

Llega el momento para las familias de los niños y niñas de cero a tres años, de tomar decisiones en relación a la escolarización de sus hijos/hijas, se aproxima la apertura de plazos para solicitar plaza para el próximo curso.
Cuando una familia decide escolarizar a su hijo o hija en una escuela infantil, la siguiente cuestión difícil de resolver es qué escuela solicitar que cumpla con sus expectativas. Ahí comienza una ingente peregrinación por las puertas abiertas de las escuelas, escuchando, mirando, intuyendo, decepcionándose o entusiasmándose… en busca de la mejor escuela para sus criaturas.
Es una decisión importante porque estamos en una etapa fundante para el desarrollo de las personas, por tanto no da igual el contexto en el que se produce, por eso no es lo mismo una “buena” escuela que una “mala” escuela. Son niños muy pequeños que pasan horas en una institución, en un momento en el que su cerebro, y sus emociones son extraordinariamente plásticos.

Pero ¿cuáles son los criterios para elegir una escuela con un proyecto educativo real que nos permiten diferenciar una buena escuela de otra que no lo es? ¿Qué condiciones se tienen que dar para que la experiencia en una escuela infantil para un niño y una niña de cero a tres años y su familia sea una experiencia significativa?
Una escuela infantil tiene que ser un lugar creado y pensado para responder a todas las necesidades de los niños y niñas, afectivas, motrices, comunicativas, cognitivas,… reconocer y respetar sus derechos, el derecho al juego, a la relación, a desarrollarse a su propio ritmo (sin prisas ni sobreestimulaciones), a actuar de acuerdo a su propia iniciativa, y a que sea respetada.
Algunos aspectos a tener en cuenta:

ACOGIDA

La acogida ¿nos trasmite familiaridad, afecto, sensación de bienestar, un lugar confortable semejante a un hogar o un lugar institucional, en el que resaltan fundamentalmente las normas que rigen dicha institución?
¿La entrada a la escuela refleja la identidad del centro? ¿Produce una sensación personal y original que la distingue de otras escuelas?
El ambiente general es muy importante, porque es el ambiente el que sostiene todas las actividades, favorece los descubrimientos de los niños y las relaciones con otros. Por eso es importante observar si dentro del ambiente general encontramos lugares para que los niños puedan explorar, descubrir, encontrarse con otros para aprender a cooperar y convivir.

LOS NIÑOS TIENEN DERECHO A CRECER EN LUGARES CUIDADOS Y AGRADABLES, lejos de los dibujos infantilizados (Walt Disney, reproducciones de la realidad realizados por la educadora, dibujos…) y sí con reproducciones de obras de arte, fotografías… La armonía en los colores para favorecer la serenidad, la tranquilidad sin caer en la saturación cromática.
¿Cómo son los pasillos del centro, hay propuestas para los niños? ¿la entrada de la escuela permite a las familias permanecer en el centro porque dispone de lugares para quedarse?
¿Hay un clima personalizado, hay imágenes de las experiencias y procesos que viven los niños dentro de la escuela? ¿Hay fotos para identificar sus cosas personales?
Es necesario en la Primera Infancia un clima tranquilo, sereno, de disfrute, en definitiva un respeto a los tiempos de los niños/as. ¿Se transmite mucha prisa con horarios muy marcados y muy rígidos? O ¿se habla de flexibilidad y respeto a los ritmos personales?

PROFESIONALES

FORMACIÓN

Profesionales: formación/titulación, experiencia y formación continua. Estamos en una profesión poco valorada pero muy delicada, para poder ser profesionales competentes en la educación infantil, diseñar contextos de aprendizaje, reconocer las características particulares de cada niño y niña y saber dar una respuesta ajustada a cada uno, observar y respetar los ritmos de los niños y niñas, exige tener una formación de educadores o maestros especialistas en educación infantil y estar en formación continua.

ESTABILIDAD

Existen dentro del sector, debido a la privatización de la escuela pública y las características de la privada, condiciones laborales y salariales que hacen que existan cambios constantes en los profesionales, lo cual incide en la calidad de los vínculos afectivos que se establecen con los niños y niñas y que, en este ciclo deben ser vínculos fuertes y estables.

TRABAJO EN EQUIPO

Un proyecto común solo puede ser real si es construido y revisado por un equipo educativo. Es importante conocer si hay trabajo en equipo porque es lo que da coherencia y solidez al proyecto. La inestabilidad laboral dificulta gravemente el trabajo en equipo.

PROPUESTAS EDUCATIVAS DENTRO DE LAS AULAS

La escuela infantil tiene que dar respuesta real a todas las necesidades de los niños y niñas: cognitivas, motrices, emocionales… dando la misma importancia a todos los ámbitos de desarrollo, nada es banal, nada es rutina en la vida de los niños y niñas en 0-3 años. Los hábitos de vida cotidiana: la alimentación, la higiene y el sueño son momentos privilegiados de relación personal y única con la educadora, en los que se construye un vínculo afectivo fuerte y seguro entre el niño y la profesional que les permite abordar desde la seguridad otros aprendizajes. Ocupan un lugar importante en el día a día de la escuela. Cuanto más pequeño es el niño o niña deben ser realizados de manera más personalizada (no debe darse de comer a los ocho bebés a la vez, sentándolos o inmovilizándolos en sus tronas o hamacas).

¿Cómo comen los bebés individual o colectivamente?, ¿Se facilita la participación de los niños y niñas en el desarrollo de los hábitos de vida cotidiana? ¿Pueden decidir sobre sus gustos y cantidades de comida? o ¿hay una cantidad estándar para todos? ¿qué tiempos se ofrece a los niños, el mismo para todos o ajustados a sus ritmos?
El nivel de autonomía y las características propias de cada edad son los criterios que marcan las diferencias en la organización de las diferentes aulas. ¿Hay evolución en las propuestas de juego que ofrecen las aulas de bebés respecto a la de 1-2 y de ésta en relación a la de 2-3?
La organización de los espacios de las aulas debe ser respetuosa con la actividad y los procesos educativos de los niños. Es aconsejable que estén distribuidas en distintas zonas de juego autónomo para que los niños y niñas puedan seleccionar aquellos objetos y materiales con los que quieren jugar y que les permiten hacer sus propios descubrimientos a través de su acción libre y autónoma basada en su interés personal. Solo a través de la acción construye el pensamiento.

Los espacios exteriores tienen que ofrecer distintos tipos de juego para potenciar los aprendizajes en un entorno abierto. ¿se ofrecen propuestas diversas para que los niños puedan experimentar: espacios con arena, plantas, piedras, arboles, agua…,?, ¿lugares para trepar, esconderse, construir, correr…?
Los materiales que se encuentren los niños en esas zonas cuanto más variados sean más rica será la acción que desarrollen: variados en texturas: tela, madera, cristal, … abiertos en las acciones que proponen, los niños y niñas pueden crear e inventar con ellos (si sólo se ofrecen “juguetes didácticos” normalmente de plástico, de apretar botones,… se cierran las posibilidades creativas). Los objetos de la vida cotidiana y los materiales naturales: tierra, el agua, el barro, la luz,… son una fuente investigación: sonido, forma, tamaño, la temperatura, la textura.

Las propuestas abiertas, ricas, variadas y pensadas para las características de cada edad. Propuestas que les incorporen en el mundo de la cultura: arte, música, literatura, la ciencia y por supuesto el movimiento libre y autónomo en la Sala de Psicomotricidad y en cada aula, como base de su construcción personal.
La actividad dirigida y centrada en hacer fichas más que en la manipulación y exploración, se observa cuando el aula está invadida por mesas y sillas, todo el material muy ordenado y clasificado pero nada a la altura de los niños y niñas. Solo juegan con lo que el adulto decide.

El concepto que tiene la institución sobre como son los niños y cuáles son sus necesidades marca el modelo educativo que ofrece el centro. Si se piensa que el niño es un sujeto de derechos, una persona con capacidades para percibir, moverse, relacionarse con el entorno, y estas capacidades le permiten observar y actuar en él, de acuerdo a sus posibilidades e iniciativas, porque son competentes para ello. O por el contrario pensar en los niños como recipientes vacíos que los adultos tenemos que llenar porque los niños no saben y no pueden. La primera opción permitirá a los niños y niñas construir con su acción sus propios conocimientos y al adulto respetar su iniciativa y acompañar sus procesos, y en el caso de la segunda opción, el adulto dirige y los niños hacen, aprenden por adiestramiento.

FAMILIAS

TRANSPARENCIA

La escuela debe ser una institución acogedora, permitiendo una acceso abierto, organizado y cotidiano de las familias. No es pertinente en las escuelas infantiles, donde se acoge a niños y niñas en sus primeros años de vida, restringir el acceso a las familias utilizando distintas estrategias que no permiten que éstas acompañen a sus hijos e hijas (excusas de los profesionales: se ponen nerviosos los niños, están en actividad y se distraen,… las cuales en el mejor de los casos indican falta de seguridad de esas educadoras/es, y el peor, algo que esconder). Las familias tienen derecho a observar como sus hijos se relacionan, disfrutan y aprenden en otro contexto que no es el familiar. Y por supuesto tienen derecho a despedirse tranquilamente de su hijo e hija, a hacer el transito casa-escuela ofreciendo el tiempo que el niño/a necesita.
La escuela es un lugar de comunicación, reflexión y formación, es necesario que se hayan establecido cauces para que las familias puedan expresar las dudas, incertidumbres, certezas expectativas,… con otras familias y profesionales: tertulias, escuela de padres, … en un clima de cordialidad, respeto y confianza mutua.

COMUNICACIÓN DIARIA

Comunicación con la familia debe ser diaria, verbal y escrita, y sobre todo individual respetando la intimidad de cada criatura. Las informaciones relativas a su persona deben estar reservadas de las posibles miradas de otros, por tanto no deben estar expuestas públicamente (cómo ha comido, dormido…)

Talleres de Abril

¡¡Ha llegado la primavera!! y con ella nuevos talleres de abril.

Tendremos un taller nuevo para los niños y niñas de 1 a 3 años de experimentación con harina; nuestros ya conocidos talleres de Cocinillas y Despertar Musical que gusta tanto a mayores como a pequeños; y por último, como no, veremos crecer el huerto y realizaremos pequeñas plantaciones. ¡¡Animaos!! Es la época.

talleres abril

Las Ventanas de la Escuela

las ventanas de la escuelaHoy en el aula de 2-3, ¡ha ocurrido algo mágico! Un grito de asombro ha llamado nuestra atención. Uno de los niños del aula ha descubierto que mirando los objetos colocados en las ventanas de la escuela el mundo se veía de diferentes formas y colores: los árboles son rojos, el suelo verde, los papás y mamás amarillos… Aceptando su invitación, hemos acudido a observar lo que allí ocurría. Unos movían sus ojos pasando del color al no color, otros lo observaban desde lejos, otros decían que los papás no eran amarillos, entablando así conversaciones de todo tipo en donde las hipótesis de lo que allí estaba ocurriendo brillaban en su máximo esplendor.

La decoración de las cristaleras suscitan y permiten tener una visión de lo que pasa en el mundo exterior, desde la perspectiva que da la seguridad de un espacio conocido, en donde el niño puede transformar la percepción de la realidad e imaginar que los objetos que están en el otro lado pueden tener diversas formas y colores, creando historias sobre ello, favoreciendo la imaginación     y creatividad de un mundo nuevo que comienzan a descubrir.

las ventanas de la escuelalas ventanas de la escuelalas ventanas de la escuela

 

 

Los Bebés Piden Respeto

“Los Bebés piden Respeto” Artículo de Marta Nieto para EL PAÍS  (Extra-Colegios)  13-Marzo-2016

Los BEBÉS piden respeto

 

La educadora deja de ser el centro del aula, es una guía, acompaña el proceso natural del aprendizaje.

Sin gritos y sin prisas, sin obligaciones, pero con guía, cariño y dedicación. Así son las escuelas que buscan para sus bebés los padres más conciencias. Y cada vez son más los que desean otra forma de educar para el periodo 0-3 años. ( debería aunar 3 a 6 años también) Una etapa no obligatoria pero de gran importancia en el desarrollo futuro. “Hay familias jóvenes a las que no les vale cualquier cosa. Van buscando algo que respete el desarrollo natural de los niños. Y, sobretodo, no quieren lo que tuvieron ellos”, comenta Pilar García Sanz, directora de la escuela infantil LOS 100 LENGUAJES, una cooperativa privada de Arganzuela.

“Las familias ahora tienen los hijos de manera más consciente y eso hace que se interesen más por la educación que quieren para ellos” Prosigue García Sanz. “Y buscan alternativas de más libertad y autonomía, no en el hacer, si no en el pensar”. “la gente cada vez tiene más cultura y está más informada. Y dan mucha importancia a una crianza respetuosa”, Opina Diana Pérez, directora de la escuela infantil Patas Arriba, en Rivas-Vaciamadrid. Las redes sociales e Internet, con madres bloqueas, han contribuido a difundir este tipo de educación.

Montessori, Waldorf, Reggio Emilia, Pickler… , distintos métodos que inciden en la autonomía del niño y que está en boga. Ahora también para 0-3 años. Aunque no exista ninguna escuela pública infantil que lleve el nombre de alguna de estas pedagogía, si que se aplican en mayor o menor medida.

LA CLAVE

Respetar es la palabra clave. Respetar los tiempos de los niños, los procesos de crecimiento, su evolución natural, sus intereses en cada momento. Hasta cambiar un pañal puede hacerse de forma respetuosa ( e influir en el aprendizaje). La educadora ( son mayoría mujeres) es una guía, deja de ser el centro del aula, acompaña al niño en su proceso de aprendizaje.

“Ofrecemos diferentes propuestas para que el niño explore según  lo que le apetezca en cada momento”, Explica Diana Pérez. Pero ese pequeño no está dejado a su libre albedrío. “No podemos decirles a los niños que lo pueden hacer todo, porque eso no es educación para la vida. Tienen que tener límites”afirma Pilar García Sanz.

La participación activa de las familias es algo básico. “Una escuela que deja entrar a la familia en el aula hace comunidad educativa”, dice Diana Pérez ” Una escuela no tiene sentido sin la Familia”, resume Blanca Avanza, directora de Los Juncos, en Vicálvaro, y presidenta de la Asociación Madrileña de Escuelas Infantiles de Gestión Indirecta (AMEIGI). No se trata solo de elegir la forma de educar a tu bebé, sino de implicarte en ella con los docentes y entender sus métodos. Hay mucha libertad, pero nada está dejado al azar.

CONTRA VIENTO Y MAREA 

“El equipo educativo es el motor de la escuela”. Lo dice bien claro Blanca Avanza, presidenta de AMEIGI “El educador necesita estar muy formado, saber lo que tiene que hacer, porque educar en libertad no es fácil. No hay formación oficial. Nosotras buscamos nuestra propia formación” Prosigue Pilar García Sanz”

ES gracias a la implicación de las docentes por lo que salen adelante proyectos innovadores. Son ellas las que  organizan seminarios y talleres “Una vez al mes celebramos el seminario Pikler, con la colaboración de AMEIGI, para todas las educadoras de la comunidad de Madrid que quieran acudir” explica García Sanz. Ella resume esta pedagogía en dos puntos fundamentales: movimiento libre y una relación afectiva extremadamente cuidadosa con el niño.

La implicación de las educadores se mantienen a pesar de los duros tiempos que vive las escuelas infantiles desde que en 2008 la Consejería de educación cambió los requisitos para la adjudicación de estos centros y abrió la puerta a empresas de otros ámbitos al primar los precios por encima del proyecto educativo.

Los BEBÉS piden respeto

Los Límites y la Educación Respetuosa

La principal actividad en la que están ocupados los niños  y niñas en sus primeros años de vida comienza con el nacimiento, descubrir quienes son, que pueden hacer y donde están sus límites, construir su subjetividad, su identidad personal. Esta gran tarea es posibilitada por la madurez biológica y neurológica, por la relación que establece con sus figuras de referencia por el descubrimiento de su propio cuerpo,  y por la acción libre y autónoma que realiza con los objetos y materiales que se ofrecen en su entorno.

La acción de los niños y niñas es la vida y los límites y la educación respetuosa forman parte de la vida. No son un restricción son una condición de la vida:

  • El primer límite es como es acogido por su entorno de referencia, el niño tiene más difícil la existencia sin la mirada de otro que le escucha, tiene en cuenta sus manifestaciones,… desde la perspectiva de que necesita esa relación para su construcción personal. Este límite no es determinante, pero el niño tiene que arreglárselas con esta relación.
  • El siguiente límite, su límite corporal. La diferencia entre lo que son y lo que no son, lo interno y lo externo.
  • Y a la vez comienza un desarrollo que será más limitado en lo corporal, en la acción, en lo emocional, en lo social dependiendo del tipo de crianza que promueva su entorno familiar. Está mas limitado el niño que no vive el desarrollo postural desde el movimiento libre, que se le mantiene inmóvil en posturas que no haya conseguido por sí mismo, que tiene un adulto que trata de enseñarle lo que puede aprender por sí  mismo, que le dice como tiene que hacer, con que tiene que jugar, como son las cosas antes de que las descubra. Esta criatura crece con más límites corporales, cognitivos y emocionales.

Cuando nos situamos dentro de la educación respetuosa, nos planteamos el respeto a sí mismo, a los otros, al entorno, y los adultos somos responsables de generar ambientes en los que se puedan desarrollar los procesos internos que viven los niños en interacción con los otros y con los objetos. El respeto a su persona como ser competente y capaz, respeto a su libertad de movimiento, respeto al juego libre y autónomo, una relación basada en la escucha, en la presencia. Respeto a sus tiempos de  maduración (no resolverles lo que pueden resolver por sí mismos, no acercarles un objeto al que ellos pueden acceder, no decidir nosotros con lo que quieren jugar…).

LOS LÍMITES Y LA EDUCACIÓN RESPETUOSANuestro objetivo con esto es favorecer la construcción personal de cada niño y niña, permitiéndoles descubrir quiénes son, que saben, que pueden, siguiendo su propio proceso de desarrollo desde su iniciativa, para que se sienta competente, y viva confiado. Y en este proceso son muy importantes los límites porque el respeto se vive sintiéndose respetado, no respetaríamos a los niños, les estaríamos traicionando si les decimos que se puede todo, que no hay barreras porque no estaríamos EDUCANDO PARA LA VIDA.

El significado que los límites han tenido en nuestra propia tradición y en nuestra propia historia, si se han vivido como prohibiciones, amenazas, requerimientos,… sin tener en cuenta las propias necesidades hace, a veces, que exista el rechazo a los límites y se vivan como una cuestión problemática cargada de dudas y malos recuerdos.

El tema de los límites es algo que se hace presente y se vive a veces de forma tensa por parte de las familias, por un lado: desean evitar que sus hijos/as se sientan perjudicados por una limitación y a la vez, consideran que es su responsabilidad que los niños y niñas comprendan el mundo en el que viven lo antes posible, y para ello utilizan mucha palabra para justificar su actuación  (Yo te dejaría pero es que x te va a regañar). Tienen miedo a no  relacionarse con sus  hijos/as de forma distinta,  con más libertad de ellos han experimentado, miedo a no ser respetuoso y por eso menos querido, o a no cumplir el estándar de la educación en libertad. Y por eso, resulta más sencillo transigir con rapidez que plantearse un límite de forma consecuente (niños que gritan y patalean porque quieren X y además está convencido de su victoria porque sabe que su madre no quiere quedar mal delante de otras personas).

LOS LÍMITES Y LA EDUCACIÓN RESPETUOSA¿Qué ES UN LÍMITE?

Es una barrera,  que le dice al niño “por aquí no puedes pasar, y si pasas habrá consecuencias”. Es un faro con una luz que orienta a los niños y niñas que comienzan a navegar en el mar de la vida, aportándoles la seguridad de tener una guía que advierte de las rutas por las que se puede transitar sin peligros, y de las consecuencias de no hacerlo, pero salvo en el caso de la seguridad física, permitiendo elegir y dando opciones. Poner límites  es ofrecer a los niños y niñas un instrumento para que puedan organizar sus deseos, emociones, conceptos, ….

Los adultos cuando llegamos a un lugar desconocido y no sabemos las reglas nos podemos sentir inseguros y estresados, pero si alguien nos explica lo que está permitido y lo que no, nos tranquiliza y nos permite planear y utilizar mejor nuestros recursos, ya que no tenemos que perder tiempo en descubrir las reglas. Cuando los niños empiezan a descubrir el mundo les pasa lo mismo, no tienen idea de lo que pueden hacer y lo que no.

¿Por qué SON IMPORTANTES LOS LÍMITES?

  • Sin límites claros los niños se sienten inseguros porque son desconocedores de cómo funciona la realidad, no solo la realidad física sino la realidad social y afectiva. Los niños sin límites se sienten desbordados por sus propias emociones que no pueden contener porque no tienen todavía la seguridad suficiente

Es muy importante para poner los límites que los adultos estemos convencidos de que forman parte de la vida y de que los niños los necesitan para moverse en un terreno seguro. Los límites claros son más respetuosos con los niños y niñas, que otras estrategias  que llenan de palabras, justificaciones, pretextos… lo que en definitiva  es “por aquí no puedes pasar” (por ejemplo cuando una criatura quiere acompañar a su familiar de referencia a un lugar al que no puede ir, el familiar sabe que si le dice NO PUEDES VENIR claramente, la criatura no lo va aceptar, y comienza un periplo de explicaciones en las que se enreda para al final terminar marchándose sin que se de cuenta).

¿Es este modo de actuación respetuoso con la criatura?, ¿No hubiera sido más honrado con ella formular claramente el  límite claro, con una explicación sencilla adaptada a su nivel de comprensión?, ¿Qué nos mueve a no fijar los límites claros, y a buscar otras estrategias que traicionan la confianza de los niños/as, saliendo sin avisar, no expresando claramente lo que puede y lo que no?, ¿nos mueve el dolor que nos produce ver la reacción de malestar, enfado, rechazo a los límites que les marcamos?, ¿nos quedamos más tranquilos si no vemos lo que pasa?

LOS LÍMITES Y LA EDUCACIÓN RESPETUOSALos límites son imprescindibles para poder orientarse en el mundo exterior y para actuar con libertad, tener la posibilidad de decidir. Crecer es aprender a tomar decisiones y el tipo de decisiones depende de su madurez. Los niños y niñas de estas edades pueden tomar decisiones sencillas, en las que las opciones sean pocas, claras y relacionadas con su vida cotidiana, sus acciones, su mundo cercano, y de este modo, irán construyéndose como una persona con capacidad crítica y con libertad.

Los límites están directamente relacionados con la socialización de los niños. Educan para la vida. La clave de la socialización es la interiorización de unas conductas que sean apropiadas para las necesidades y deseos propios y para las necesidades y deseos de los otros. Que sea capaz de entender que los demás también tienen deseos e intereses y ser capaz, y poco a poco con el acompañamiento del adulto, armonizarlos con los de los demás. Este es el requisito para que pueda vivir en paz consigo mismo, encontrar su sitio en el mundo.  

Ante un límite… ¿CÓMO PUEDEN REACCIONAR EL NIÑO Y LA NIÑA? ¿Y cómo puede ACOMPAÑAR el  adulto?

La vivencia de los límites puede implicar la expresión por parte del niño malestar, rechazo, enfado… pero los adultos tenemos que aceptar este  sentimiento, sin intentar desviar la atención, que se le respete su derecho a protestar, sin disuadirle de sus sentimientos ni de sus pensamientos. Esta es una de las consecuencias para los adultos de ser responsables del acompañamiento al desarrollo de los niños y niñas desde una actitud de respeto.  Si no permitimos que los niños se expresen y se sientan reconocidos en esa expresión,  se irán llenando de de experiencias no asimiladas que no favorecerán su salud emocional.  Nosotros como adultos convencidos de que ese límite es necesario su estallido no nos presiona para levantar el límite, simplemente aceptamos sus sentimientos sin tratar de convencer.

La expresión de malestar por parte del niño/a no sería aceptable si se convierte en una agresión hacía si mismo (golpeándose), hacía otras personas, o hacía los objetos.  El niño está desbordado y habría que contener de manera firme, limitar la acción y expresar “esto no te lo puedo permitir”, “yo estoy para cuidar que no te hagas daño y para no permitir que me hagas daño a mi ni a los objetos”. Esto es tomarse en serio a los niños y niñas en lo que son, en lo que pueden en cada momento, en su capacidad de aprendizaje, y  no pensar que cuando sean mayores “ya aprenderán”.

Esta actitud le hace sentirse seguros sintiendo que puede fiarse de los adultos porque tiene un marco de referencia estable (las cosas ocurren siempre de la misma manera, siempre que intento golpear o golpearme tengo el límite firme del adulto que cuida de mi) y esto le ayudará a buscar otro tipo de experiencias que también conllevarán sus propios límites.

Al poner el límite el adulto no tiene que expresar autoridad ni poder y si expresar claramente la realidad objetiva. Es una transmisión pacífica por eso el adulto le dice al niño “no puedo permitírtelo” con una explicación sencilla y que no se repite y repite, los niños entienden con mucha facilidad.

Los adultos que estamos situados en una relación respetuosa con el niño, en relación al ámbito social:

  • Le ayudamos a superar sus dificultades (“ahora la pelota es de X porque la tiene él, cuando la deje puede ser tuya”, mientras tanto vamos a buscar otra cosa que te pueda interesar”).
  • Una actitud respetuosa supone dar pasos muy graduales, poco a poco, observando como el niño va integrando determinadas actitudes, pero dándoles el tiempo que necesitan.  Le vamos introduciendo en las normas sociales relacionadas con la alimentación, la higiene, el sueño.
  • Ofrecemos el apoyo para que el niño y la niña tenga tiempo para expresar sus deseos y necesidades (no nos adelantamos), ofreciéndole un tiempo y un espacio razonable, para que sea capaz de vivir su competencia, pero no permitimos que no haya un respeto a los intereses y deseos de los otros.

LOS LÍMITES Y LA EDUCACIÓN RESPETUOSAA veces los niños y niñas regatean con el adulto y hacen lo que saben que no pueden para descubrir su reacción y confirmar si el adulto es fiable. Por ejemplo, si hemos establecido una norma, no tirar la comida al suelo, y el niño lo hace, nuestra actitud puede ser decir sin enfado:  ¡Ah ¡ si tiras la comida al suelo entiendo que ya no quieres seguir comiendo ¿es eso? ¿Me llevo ya tu plato? Y le damos la oportunidad de que siga comiendo pero le hemos expresado la norma sin violencia, claramente para que él tome nota y tome la decisión de si quiere o no seguir con la comida, si lo vuelve hacer simplemente le expresamos ¡Ah! vale lo entiendo me llevo tu plato porque parece que has terminado de comer porque estas tirando la comida al suelo).

¿SON NECESARIAS LAS CONSECUENCIAS?

Los límites tienen que tener una consecuencia, para permitir a los niños decidir y responsabilizarse de sus acciones, por ello la consecuencia tiene que ser anunciada y además tiene que haber una relación entre la consecuencia y el límite puesto: si un niño estropea un libro, es difícil para ellos aprender a utilizar bien los libros, pero el adulto está para acompañar ese aprendizaje y decirle “esto no se puede”. Podemos sugerir algo para compensar, si quieres hacer papelitos tienes aquí revistas viejas pero el libro no puedes estropearlo. Si el niño continúa destrozando el libro, le podemos decir que vemos que solo puede leer los libros cuando yo esté aquí contigo, así que lo voy a guardar hasta que pueda acompañarte, y la consecuencia es que el libro va a un estante donde el niño no los alcanza. La tarea del adulto en esta ocasión es impedir que esto pueda ocurrir. La consecuencia tiene que ser cumplible. Al establecer límites ofrecemos a los niños seguridad, confianza y la posibilidad de corregir sus errores. Los límites promueven la responsabilidad, pero no la inflexibilidad, una consecuencia se puede saltar si hay una razón y si se explica a los niños y niñas (por ejemplo: “normalmente no te permito que andes descalzo porque el suelo está frío pero hoy veo que tienes mucho interés en no ponerte los zapatos y la calefacción ha calentado más la habitación”).

Los límites son importantes porque transmiten al niño una imagen de profundo respeto, ayudándoles a descubrir cuál es el marco de funcionamiento para que pueda vivir seguro.