Aspectos Emocionales de Dejar el Pañal

Aspectos Emocionales de Dejar el Pañal

Hemos hablado de los aspectos fisiológicos y neurológicos del control de esfínteres y ahora abordaremos los aspectos emocionales de dejar el pañal.

Los niños y niñas para comenzar a asumir el control de sus esfínteres necesitarán haber realizado un recorrido en su desarrollo psicológico y emocional que les permita:

  1. Aceptar no satisfacer inmediatamente sus necesidades, estar dispuesto a dejar por un tiempo su actividad y hacer pis o caca en el lugar que lo hace el adulto. Hasta el momento se le había permitido hacer sus necesidades en el pañal, sin embargo a partir de iniciar el proceso del control ha de acudir al baño y asumir la norma adulta.

Que los niños y niñas quieran hacer la experiencia, muestren interés, asumiendo lo que les supone de separación de sus figuras de referencia y asumir la ley del adulto requiere gran fortaleza y vivir todos los momentos del proceso con satisfacción.

Es un cambio importante y, por ello, no es lineal, tiene avances y retrocesos. Los cambios provocan reservas, inseguridades en los niños y niñas y en los adultos. Por eso, a veces controlan durante un tiempo, y durante otro periodo dejan de hacerlo.

Es una decisión que cada criatura adopta de una manera diferente, algunos lo hacen inmediatamente y otros precisan de más tiempo.

Hay niños y niñas que están preparados físicamente para abordar el control de sus esfínteres pero emocionalmente no quieren dar el paso. Pedirles que controlen antes de estar preparados puede provocar alteraciones como por ejemplo el estreñimiento.

  1. Sentirse competente y capaz, poseer una buena imagen de si mismo, una buena autoestima que construirá a través de la mirada y el reconocimiento de sus capacidades por parte de sus adultos de referencia afectiva. Este sentimiento le permitirá acercarse al salto mental y social que es el control de esfínteres con seguridad y confianza en sí mismo y realizar un recorrido feliz.
  2. Conocer y comprender lo que los adultos le están pidiendo para poder hacer suya la manera de funcionar de los adultos. A los niños y niñas les interesa y les complace ser como los mayores.
  3. Haber construido su imagen corporal, conocer e identificar las partes de su cuerpo, sus sensaciones y emociones de una manera adaptada a su edad. Es un momento de identificación y toma de conciencia de quién es él y quién es el otro,  de los propios límites en lo corporal, lo psicológico y lo emocional. Para ello es fundamental dar pasos en su proceso de autonomía.

Es muy importante para los niños y niñas que los adultos, familia y educadoras/es tengamos en cuenta que el control de esfínteres no es un objetivo nuestro, por el contrario es un proceso personal, diferente y único que realiza cada criatura. Nuestro papel es acompañar, respetar, dar tiempo, no forzar (no perseguir al niño/a con el orinal, no chantajear para que hagan pis o caca en el wáter, no sentar a los niños y niñas en el orinal hasta que obtengamos el resultado esperado por nosotros y muchas veces sin sentido para ellos, no hacer una fiesta cuando hacen pis o caca para que no sientan que tienen que responder a nuestras expectativas,…).

Pero los adultos si podemos ayudar a los niños y niñas a realizar esta conquista a través de unas actitudes que favorezcan este proceso.

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